editorial
La selección nos da una gran alegría en la España de Sánchez: falta hace
El equipo nacional les ha metido un gol por la escuadra a todos ellos. Estas victorias unen, crean lazos, nos hacen sentirnos orgullosos de ser españoles, pese a quien pese

Aficionados de la selección española durante la final del Mundial de fútbol 2026
Ferrán Torres nos hizo saltar a todos en el minuto 106 de la gran final del Mundial. Un grito unánime se escuchó en toda España, incluso en aquellas regiones de nuestra nación donde algunos se empeñan en inventarse una historia que no existe ni existió jamás. Durante 120 minutos todos deseando lo mismo, la victoria de España, sin ideología, sin partidismos y, sobre todo, sin muros. La polarización se volvió concordia gracias al deporte, gracias al fútbol.
Los españoles nos llevamos anoche una alegría de esas que marca época. Falta nos hacía en esta España emponzoñada por el sanchismo. Esta España futbolera es mucho mejor que la política. Los únicos que no celebraron la victoria de nuestra selección son, casualmente, aquellos con los que Sánchez gobierno, aquellos sobre los que edificó su investidura. Así de anómalos son estos 7 años de sanchismo.
El equipo nacional les ha metido un gol por la escuadra a todos ellos. Estas victorias unen, crean lazos, nos hacen sentirnos orgullosos de ser españoles, pese a quien pese. Por un rato nos olvidamos de la corrupción galopante, de los Ábalos, Koldo, Cerdán, Zapatero y compañía. Dejamos atrás la cloaca, Leire y Sánchez. Simplemente fuimos felices: sufrimos y ganamos, todos juntos.
Este lunes hay que volver a la realidad, al trabajo, al día a día. Y eso incluye, por desgracia, a la España sanchista, corrupta, hedionda. En todo caso, que nos quiten lo bailado. La felicidad, dicen, existe, en pequeñas dosis, en momentos concretos. Muchos españoles experimentamos eso anoche. Nos recarga las pilas y nos enseña que a veces las victorias más bonitas llegan en la prórroga porque el rival resiste como puede, con malas artes incluso. Sánchez será derrotado también aunque aguante hasta la prórroga. ¡Viva España!