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Editorial

Sánchez sin reacción ante Ceuta: el presidente desbordado que no acepta la realidad

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez

El presidente del Gobierno, Pedro SánchezEuropa Press

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La invasión marroquí de Ceuta ha dejado a Pedro Sánchez en estado de shock, sin capacidad real de respuesta. 105 minutos en la ciudad autónoma y dos videoconferencias de media hora desde La Mareta. Eso es todo lo que el presidente ha hecho de manera proactiva ante lo que él mismo calificó como “un ataque, una violación de la integridad territorial de España” y un agravio a nuestra soberanía. Palabras graves que exigían hechos, no poses.

Dentro del PSOE y del Gobierno reina un desconcierto enorme. Mientras el caos crece en Ceuta —miles de inmigrantes sin control, agresiones sexuales, sarna, ciudadanos abandonados y una frontera humillada—, Sánchez se baña y bucea en La Mareta. Da la impresión de que el presidente ha llegado tocado, desgastado y exhausto al final del curso político, acorralado por los escándalos de corrupción familiar (su esposa y su hermano), de su partido y de su Ejecutivo y con la guinda del caso Zapatero, su inspirador y guía de los últimos años caído en desgracia. Ni un ataque a la integridad territorial iba a privarle de sus vacaciones anheladas.

Máxime cuando debía enfrentarse a Marruecos, un país y un monarca ante el que Sánchez se ha mostrado siempre sumiso, entregando el Sáhara sin obtener nada a cambio. Los motivos serán los que sean, el famoso Pegasus u otros, pero los hechos refrendan la impresión de que tiene miedo a hacer frente a Mohamed VI. Ha optado por la estrategia del avestruz: meter la cabeza bajo tierra sin renunciar a un carísimo descanso a cuerpo de rey y a costa de nuestros impuestos que, a buen seguro, él considera más que merecido.

Incapaz de convocar un Consejo de Ministros o de descolgar el teléfono para hablar con el líder de la oposición, Sánchez contempla cómo su imagen se hunde entre el caos ceutí y su bronceado. Este desastre puede ser la puntilla para el PSOE y para él mismo. 

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