la mirilla
Vini, Mbappé y Konaté: ¿libertad de expresión?

Vinicius y Mbappé con las camisetas de apoyo a Ceuta remangadas
El Rey dijo este martes que Ceuta es “una ciudad que todos llevamos en el corazón y en la mente estos días”. Horas después, Vinícius, Mbappé y Konaté decidieron que el mensaje de apoyo a los ceutíes no debía verse sobre sus camisetas.
Los jugadores del Real Madrid salieron al césped del Martínez Valero con la prenda blanca de la campaña impulsada por LaLiga. Pero la llevaban enrollada hasta el pecho para ocultar el lema “Todos somos caballas”. Se la quitaron, además, antes que el resto de sus compañeros. Un gesto que difícilmente puede atribuirse a un descuido. La polémica está servida.
Por supuesto, los futbolistas tienen derecho a sus opiniones. Y nadie debe obligarles a pronunciarse sobre un conflicto político ni a respaldar una campaña con la que no estén de acuerdo. Pero aquí no se les pedía apoyar a un partido, defender a un Gobierno o culpar a Marruecos. La camiseta expresaba solidaridad con una ciudad española que lleva semanas soportando una situación insufrible.
Cuesta entender qué incomodidad puede provocar ese mensaje. Más aún cuando algunos futbolistas exigen, con total justicia, solidaridad y firmeza frente al racismo, los insultos o la discriminación. Quien reclama sensibilidad para su propio dolor debería ser capaz de mostrarla ante el sufrimiento de los demás.
El contraste fue demoledor. Felipe VI habló de Ceuta con claridad, afecto y cercanía. Estos importantísimos jugadores, en cambio, escondieron unas palabras de ánimo debajo de una camiseta remangada. Dirán que ejercieron su derecho a la libertad de expresión. Lo tienen. Pero la libertad también consiste en asumir las críticas cuando uno decide utilizarla.
Ceuta no pedía anoche sus goles. Tampoco declaraciones políticas. Solo un gesto sencillo de proximidad. Ellos prefirieron encerrarse en su torre de marfil de estrellas distantes.
A. M. BEAUMONT