enfoques del director

La trola de Ferraz ante Pedraz: Sánchez no decide, Cerdán lo hace todo

La declaración judicial de la gerente federal del PSOE coloca a Santos Cerdán en el centro de las decisiones económicas y organizativas de Ferraz. Sus explicaciones sobre el funcionamiento interno del partido abren ahora una cuestión clave: hasta dónde llegaba realmente la autonomía del exsecretario de Organización.

Los audios de la declaración de Ana María Fuentes ante el juez Santiago Pedraz son un manual de supervivencia 'sanchista'. La gerente federal del PSOE, imputada por presunta falsedad en documento mercantil, no se limita a defenderse: construye un cortafuegos. Ella solo hacía "gestión pura y dura". Quien tenía "la máxima responsabilidad" y "poder para efectuar cualquier tipo de acción" era Santos Cerdán. Y Pedro Sánchez, de paso, queda eximido: "últimamente toma pocas decisiones" porque, además de secretario general, es presidente del Gobierno.

La trola es vieja y, a estas alturas, casi ofensiva. Cerdán no era un funcionario suelto. Era el número tres del partido, el hombre de Organización, el que promovía contrataciones, validaba servicios y autorizaba gastos. La propia Fuentes reconoce que las notas de encargo le llegaban de esa secretaría. Trabajadoras de Ferraz sitúan a Leire Díez en la sede, con plaza de aparcamiento y reuniones que no siempre constaban en agenda, siempre bajo el paraguas de Organización. El juez investiga pagos a abogados y intermediarios para una operación que arranca, no por casualidad, en los días más delicados para Moncloa: la imputación de Begoña Gómez.

Presentar eso como un asunto de Cerdán, ajeno al secretario general, es pedir al instructor que acepte una ficción. En el PSOE de Sánchez el poder no se diluye: se concentra. Cuando la causa se acerca a Ferraz, aparece la gerente imputada para firmar el relato conveniente: yo ejecuto, él ordena, el presidente apenas se entera de presupuestos anuales. Es echarle el muerto al que ya está caído para que el que sigue en pie no tenga que explicar nada.

La pregunta que los audios no contestan —y que el juez no debería dejar pasar— es otra: si Cerdán podía "efectuar cualquier tipo de acción" con el dinero y la estructura del partido, ¿en nombre de quién lo hacía? En Ferraz esas acciones no se improvisan contra jueces y policías sin que alguien, más arriba, se beneficie del resultado. Sánchez no toma «pocas decisiones». Toma las que le convienen. Y esta, la de esconderse detrás de su gerente, es una más.