enfoques del director

Peinado asesta un golpe letal a Sánchez en otro lunes negro para él: su esposa, su referente y remata su hermano

La apertura de juicio oral contra Begoña Gómez agrava la presión judicial sobre el entorno de Pedro Sánchez en una jornada marcada también por nuevas diligencias relacionadas con José Luis Rodríguez Zapatero y por las acusaciones sobre una presunta operación contra la jueza que investiga al hermano del presidente.

Otro lunes negro. El juez Juan Carlos Peinado ha firmado el auto de apertura de juicio oral y envía a Begoña Gómez ante un jurado popular por tráfico de influencias y malversación. El golpe es letal para Pedro Sánchez. No solo porque su esposa se sentará en el banquillo junto a su asesora de Moncloa, Cristina Álvarez. Lo es, sobre todo, porque el presidente ha mandado a su partido y a su Gobierno a defenderla de un modo impropio en una democracia: el Ejecutivo debe respetar la acción de la justicia, no convertirla en un enemigo a abatir.

Ministros y dirigentes del PSOE han salido en tromba, a un chasquido de los dedos del presidente, a hablar de “acoso” y de “pena de telediario”. Esa ofensiva política no borra el auto. La resolución no es recurrible. La Audiencia Provincial de Madrid fijará fecha. Ese juicio puede celebrarse en torno a medio año y complica —o condiciona de forma seria— el calendario electoral de Sánchez. Quien pone al Estado al servicio de la defensa de su familia no puede pretender, al mismo tiempo, convocar urnas como si la causa no existiera.

El mismo lunes, el juez José Luis Calama entra en acción contra José Luis Rodríguez Zapatero. Cita el 30 de noviembre como investigadas a sus hijas, Laura y Alba Rodríguez Espinosa, y encarga a la joyería Yanes una nueva pericial de las alhajas halladas en el despacho del expresidente. Ansorena las tasó de forma preliminar en 1,3 millones, más cerca del valor al peso que de un mercado real de alta joyería. Se admiten apuestas: lo más probable es que el valor de reposición duplique esa cifra. Zapatero lleva meses sin explicar el origen de las piezas.

Y por si el día fuera poco, las cloacas del PSOE habrían encargado al clan extremeño de Los Rochos acabar con la jueza Beatriz Biedma, instructora de la causa del hermano del presidente. No hablamos solo de información: hay fotos, rutinas y la dirección de su domicilio. Cintia Rocho lo ha dicho en televisión. Biedma se ha personado como acusación particular. El partido que sostiene al Gobierno financiando presuntamente operaciones de corte mafioso. Así se gobierna cuando un Ejecutivo acabado es capaz de todo para seguir en el poder. Esta es la España de Sánchez.