Montse Mínguez, la hipócrita voz de Sánchez
La portavoz del PSOE, Montse Mínguez
En el PSOE de Granada, como dice su candidata a la Alcaldía, Raquel Ruz, tener diecinueve inmuebles y tres sociedades de alquiler es ser de clase media. Ella es socialista y rentista. A mucha honra.
Mientras, su partido convierte al propietario en sospechoso habitual del drama de la vivienda.
A Montse Mínguez, portavoz del PSOE, también la han pillado con el carrito del helado. Su pareja dirige un negocio con al menos treinta viviendas que ha desahuciado a inquilinos y, según publica El Español, cuenta con dos sociedades en Panamá. Ella, claro, denuncia un “ataque personal”. La hipocresía en estado de embriaguez.
Tener patrimonio y alquilar viviendas es perfectamente defendible. Sin duda. Lo irritante es escuchar a quienes viven de crucificar a los demás reclamar comprensión en cuanto las preguntas llegan a su casa. Para los propios hay excusa. Para el resto, basta una grosera etiqueta. La paja en el ojo ajeno y la viga en el propio. Desvergüenza.
Mínguez tiene derecho a explicar los negocios de su pareja. Los periodistas tenemos la obligación de preguntar. Y los ciudadanos, a comparar sus explicaciones con el discurso del partido que representa. Porque la contradicción es meridiana. Y llamarlo persecución personal puede resultar muy cómodo. Evita responder por la coherencia. Pero es estúpido.
Supongo que a los jóvenes que buscan desesperados un alquiler que puedan pagar, les aliviará saber que los cargos socialistas con 19 pisos son de clase media. Resulta consolador ver cómo el sanchismo nos toma por idiotas.
La lucha de clases, con Pedro Sánchez en La Moncloa, es un lema de pancarta.
A.M. BEAUMONT