A ver cómo superas esto, Feijóo
Pedro Sánchez y su esposa, Begoña Gómez. Y un beso
No se había hablado tanto de un beso desde el famoso del marinero estadounidense y la enfermera celebrando el final de la Segunda Guerra Mundial. Olvídense del de Brezhnev a Honecker y del de Iker Casillas a Sara Carbonero. Si el beso de Pedro y Begoña no da una giro de 180 grados a la campaña electoral, apaga y vámonos
Es verdad que mejora mucho en la foto. En vídeo se parece más al pico de Rubiales a Hermoso que al de Burt Lancaster y Deborah Kerr en “Aquí en la eternidad”, pero como cartel electoral es inmejorable. Nada conmueve más que ver a todo un presidente dando las gracias a su pareja por ser su esposa, por ser la madre de sus hijas y por ser su mujer, que es lo mismo que su esposa aunque tampoco le vamos a pedir imaginación a un hombre tremendamente enamorado. Afortunadamente, Pedro freno antes de llegar al “y por ser mi señora“, y selló su escueto agradecimiento marital con un beso, que es algo conmovedor y muy bonito de ver.
Llevo días escuchando a sesudos politólogos hablando de que Sánchez tiene un plan de cara a las elecciones. He oído teorías de todo tipo, desde las que rozan la cospiranoia hasta las que sitúan al líder maquinando desde la oposición, pasando tramas internacionales conjurándose a su favor. Lo que nadie podía imaginarse es que el as que Pedro se guardaba en la manga era ese beso que ha debido desencajar la mandíbula de todos los que creían que a Tezanos se le había ido definitivamente el oremus, y que sin ninguna duda representa un antes y un después de una precampaña en la que la vivienda, Ceuta, la corrupción, el IPC y el precio de la luz han pasado a un segundo plano porque el amor hace milagros.
Claro que hay quien mantiene que cada vez que el presidente saca a pasear el comodín de Begoña hay que echarse a temblar, y ponen como ejemplo los famosos cinco días de reflexión, pero son principalmente gentes de poco corazón y votantes de derechas, que ya se sabe que viene a ser lo mismo. Pedro ha besado a Begoña y eso es definitivo. A ver cómo lo superas, Feijoó.
Chismógrafo
La pillada a Pedro Sánchez tras el beso a Begoña Gómez dinamita su historia de amor
David Lozano