el contrapunto de @nuevosurco
Normalizar la mentira: el gran legado de Sánchez
Óscar Puente se ha ido, ha dimitido, lo ha hecho con varios días de retraso y empujado por unas circunstancias que achicharran electoralmente a Pedro Sánchez.
La dimisión de Óscar Puente se tenía que haber producido hace meses, después del accidente de Adamuz. “España no se puede permitir dos accidentes ferroviarios así”, dijo ayer Puente, justificando así su dimisión y asunción de responsabilidades.
Ni uno ni dos. La tragedia de Adamuz ya fue los suficientemente contundente para haber provocado la dimisión de Puente. En cualquier otro país de nuestro entorno se hubiera producido.
Ayer, Óscar Puente se puso muy digno para hablar precisamente de dignidad y de empatía. Dos conceptos de gran valor que casan mal con nuestra vida política actual.
Pero lo peor es que Óscar Puente miente, sigue mintiendo. Lo que dijo ayer es lo contrario de lo que dijo hace unos días. Óscar Puente ha mentido en algún momento.
España
La estrategia de Sánchez para remontar tras Óscar Puente y Urda: 'resucitar' a Mazón y agitar el miedo a Trump
Enrique Martínez Olmos