| 20 de Junio de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez
Pedro Sánchez

Las mentiras de Sánchez que reflejan su obsesión por atarse a Frankenstein

El presidente del Gobierno ha demostrado en multitud de ocasiones sus cesiones ante los chantajes de Podemos y los separatistas por mantenerse en el poder

| Mr. Meme Opinión

Este miércoles, Pedro Sánchez cumple cuatro años en la presidencia del Gobierno. Un amargo aniversario para los españoles, que han contemplado cómo el líder del PSOE ha entregado las instituciones al servicio de los separatistas con tal de mantenerse en los sillones de Moncloa. 

Nada tiene que ver el Sánchez de 2014 que, tras ganar las primarias del PSOE frente a Eduardo Madina, prometió un liderazgo “sensato”. Y es que si recopilamos las mentiras que dijo a los españoles antes de llegar al Gobierno a través de la moción de censura a Mariano Rajoy, muchos seguirán quedándose con la boca abierta, aunque haya pasado el tiempo. 

Sánchez empezó su andadura en el PSOE manteniendo varias “líneas rojas”: no pactar con Bildu y mantener al “populismo” de Podemos bien lejos. Como el tiempo ha demostrado, por desgracia, todo era una burda mentira. La manipulación del presidente del Gobierno ha condenado a los españoles y ha dejado para la historia una ristra de indignas mentiras.

Entre ellas, destacan la famosa frase “con Bildu no vamos a pactar, si quieres lo digo cinco veces, o veinte” durante una entrevista en la televisión de Navarra. Tampoco iban a pactar con el independentismo catalán, tal y como señaló en numerosas ocasiones, incluso lo llegando a repetirlo el exministro de Transportes José Luis Ábalos: “El independentismo no puede ser en ningún caso aliados nuestros, ni para una moción de censura”. 

Hasta Podemos iba a ser una línea roja: “Un Gobierno de coalición tendría un ministro de Unidas Podemos (…) y yo sería un presidente del Gobierno que no dormiría por las noches, al igual que el 95% de los españoles”. Y no fue en una ocasión sola. Sánchez mantuvo esa línea roja llegando a decir que Iglesias de vicepresidente del Gobierno era un peligro para España.

“España no se merece a Iglesias como vicepresidente controlando el CNI con el apoyo directo o indirecto de los independentistas”, espetó en Espejo Público con Susanna Griso. Hasta comparó acertadamente lo que Podemos representaría en el Gobierno: “Ni antes ni después el PSOE va a pactar con el populismo. El final del populismo es la Venezuela de Chavez, la pobreza y las cartillas de racionamiento”, decía Sánchez antes de pactar con Unidas Podemos. 

Pero todo eso le dio igual en diciembre de 2019 cuando los mermados escaños socialistas no le llegaban para gobernar en solitario y, en lugar de no ceder, decidió echarse en brazos del secesionismo más sectario y radical, de la mano de una formación comunista responsable, junto al PSOE, de la mayor debacle económica de los últimos años en nuestro país. Porque ya nada le quita el sueño a Sánchez. Y si hay que pactar con Putin o Maduro, se pacta. Dejar el sillón, y recuperar la dignidad, nunca ha sido una opción para él.