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Si lloras a menudo, esto es lo que Harvard (y la psicología) dice que significa y nadie te ha contado

Leo Newhouse, especialista en salud mental de Harvard Health Publishing, revela por qué llorar puede ser una poderosa herramienta para el bienestar emocional y físico, desmintiendo el mito de la debilidad

Llorar en contextos de apoyo emocional puede ser una forma saludable de liberar tensión, según expertos vinculados a Harvard.

Llorar en contextos de apoyo emocional puede ser una forma saludable de liberar tensión, según expertos vinculados a Harvard.Getty Images

Patricia de la Torre
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Parece una contradicción, pero no lo es: llorar puede ser uno de los mecanismos más poderosos que tiene tu cuerpo para protegerte del estrés, regular tus emociones y sanar tu mente. Y no lo decimos nosotros: lo confirma nada menos que Harvard Health Publishing, órgano de divulgación médica oficial de la Harvard Medical School, una de las universidades más prestigiosas del planeta.

En un artículo titulado "Is crying good for you?", firmado por Leo Newhouse, trabajador clínico especializado en salud mental, Harvard lanza una verdad incómoda: reprimir las lágrimas podría hacerte más daño del que imaginas.

Harvard desmonta el mito: llorar no es debilidad, es biología pura

Según estudios citados por el autor, el llanto emocional está vinculado a la liberación de oxitocina y endorfinas, que ayudan a reducir el dolor físico y emocional y promueven un estado de calma.

Las lágrimas no son todas iguales. Las que aparecen cuando estás triste o emocionado (no las que salen al cortar cebolla) tienen una composición distinta, contienen hormonas del estrés como la prolactina, así como leucina encefalina, un analgésico natural producido por el cuerpo. Según Harvard, esta composición tiene un efecto directo en el estado emocional. Ayuda a regularlo, equilibrarlo y reducir el malestar.

Lo que pasa en tu cerebro cuando lloras, según Harvard

Harvard explica que el llanto activa el sistema nervioso parasimpático, que es el encargado de inducir calma tras un episodio de estrés o alteración emocional. Es decir, llorar literalmente cambia tu estado mental y fisiológico.

Además, puede mejorar la respiración, disminuir la frecuencia cardíaca y hasta generar una sensación de alivio que muchas personas describen como "sentirse más ligeras" después de llorar. 

El problema no es llorar: es no permitirte hacerlo

Newhouse no se queda ahí. En su artículo de Harvard Health Publishing, advierte que la presión social para no llorar (especialmente en hombres) está profundamente arraigada y es dañina. Esa represión emocional puede llevar a un mayor riesgo de ansiedad, trastornos psicosomáticos y desórdenes del estado de ánimo. "Desde pequeños, a los niños se les dice que los hombres de verdad no lloran. Cuando estos niños crecen, pueden reprimir sus sentimientos […] o incluso tener pensamientos suicidas."

Por el contrario, quienes lloran con frecuencia suelen estar más conectados con sus emociones y tienen más facilidad para gestionarlas. Y si te suena esto a inteligencia emocional, vas bien, Harvard lo respalda.

Llorar con regularidad: ¿la terapia gratuita más ignorada?

El artículo plantea una idea provocadora: llorar podría ser un mecanismo natural de autocuración. Una suerte de "psicoterapia biológica" que el cuerpo pone en marcha sin necesidad de palabras.

"Es importante permitirse llorar si se siente con ganas." Así lo afirma el experto. No se refiere solo a momentos de tristeza o pérdida, sino al valor emocional de expresar lo que sentimos. Según Newhouse, llorar puede ser parte del proceso de sanación emocional.

No todo llanto es saludable, eso también lo advierte Harvard. Si sientes que lloras constantemente, sin razón clara, o que el llanto interfiere en tu vida diaria, es momento de buscar apoyo profesional.

El llanto útil es aquel que libera, no el que encierra. Si tus lágrimas no alivian, pueden estar mostrando un desequilibrio emocional más profundo que necesita atención.

Vivimos en una cultura que castiga la vulnerabilidad. Que asocia las lágrimas con la debilidad. Pero la ciencia de Harvard (la misma institución que ha formado a premios Nobel, líderes mundiales y pioneros en medicina) dice lo contrario, llorar podría ser exactamente lo que tu cerebro necesita para mantenerse sano.

"Enseñar a los niños y jóvenes que está bien llorar puede reducir los comportamientos negativos para la salud y ayudarlos a tener una vida más plena", recuerda Newhouse.

Así que la próxima vez que sientas ganas de llorar, no te disculpes. Hazlo. Tu cuerpo y tu mente te lo están pidiendo. Y si alguien te pregunta por qué, puedes responder con total autoridad: "porque lo dice Harvard".

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