LIBRO YA A LA VENTA
'Desaprender': el ensayo que reivindica concentración, paciencia y pensamiento en la era del ruido
El psiquiatra e investigador Miguel Ángel Álvarez de Mon firma un ensayo que combina rigor científico y divulgación para cuestionar hábitos muy normalizados de la sociedad digital

Portada del libro 'Desaprender: Rompe con los automatismos y recupera la calma en un mundo hiperconectado'.
Vivimos convencidos de que avanzar consiste siempre en incorporar algo nuevo. Más tecnología, más velocidad, más información, más estímulos. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a plantearnos una pregunta aparentemente sencilla: ¿y si parte del bienestar consistiera precisamente en desaprender?
Esa es la idea que vertebra 'Desaprender', el primer libro del psiquiatra Miguel Ángel Álvarez de Mon, publicado por Ediciones Paidós (Grupo Planeta) y disponible en librerías desde el pasado 20 de mayo. Graduado en Medicina por la Universidad de Navarra, especialista en Psiquiatría y doctor 'cum laude' por la Universidad de Alcalá, Álvarez de Mon ha completado estancias de investigación en las universidades de Emory y Harvard. Actualmente, ejerce como psiquiatra en el Hospital Universitario Infanta Leonor, es profesor asociado de la Universidad Complutense de Madrid y ha publicado cerca de doscientos artículos científicos en revistas nacionales e internacionales. Una trayectoria que, sin lugar a dudas, avala el rigor del ensayo.
Lejos de presentar un discurso nostálgico o tecnófobo, 'Desaprender' propone una reflexión serena, apoyada en la evidencia científica, sobre algunos de los grandes desafíos psicológicos y culturales de nuestro tiempo.
9 capítulos con equilibrio: "cultura de la hiperocupación"
A lo largo de nueve capítulos, el autor aborda cuestiones tan presentes como la hiperconectividad, la cultura de la urgencia, la gratificación inmediata, las redes sociales, la pérdida de concentración, el deterioro de las relaciones personales o la creciente dificultad para convivir con el silencio y la espera.
Uno de los grandes méritos del libro reside precisamente en su equilibrio. No demoniza la tecnología ni idealiza el pasado. Su tesis resulta mucho más sugerente: las herramientas digitales han multiplicado nuestras posibilidades, pero también compiten por un recurso limitado y extraordinariamente valioso: nuestra atención. La cuestión ya no es si utilizamos la tecnología, sino si seguimos siendo nosotros quienes decidimos cuándo y para qué hacerlo.
Especialmente brillante resulta el análisis de la denominada "cultura de la hiperocupación". El ensayo describe cómo las notificaciones constantes, los correos electrónicos, los grupos de mensajería y las reuniones interminables fragmentan el pensamiento y generan una falsa sensación de productividad. Frente a ello, reivindica algo casi revolucionario en pleno siglo XXI: reservar momentos para pensar sin interrupciones.
La necesidad de compararse con los demás
La obra dedica igualmente un amplio espacio a uno de los grandes fenómenos de nuestro tiempo: la comparación permanente que alimentan las redes sociales. Instagram o TikTok no inventaron la necesidad humana de compararse con los demás, pero sí la elevaron a una escala sin precedentes. El autor explica cómo la exposición continua a versiones cuidadosamente editadas de la vida ajena termina modificando silenciosamente la percepción que tenemos de nosotros mismos. De todas las preguntas que plantea el libro, probablemente ninguna resume mejor su espíritu que esta: "¿Qué harías si nadie pudiera verlo en redes sociales?".
Otro de los aspectos más interesantes es el protagonismo que adquiere la evidencia científica. Cada capítulo incorpora investigaciones y estudios que respaldan las reflexiones planteadas. El lector encontrará referencias a la psicología cognitiva, la neurociencia, la psiquiatría, la salud pública y las ciencias del comportamiento, siempre explicadas con un lenguaje claro y accesible, alejado del academicismo.
Especialmente valiosa resulta la defensa de los límites. En una sociedad que identifica con frecuencia cualquier restricción con una pérdida de libertad, Desaprender recuerda que muchos límites constituyen precisamente mecanismos de protección. El análisis sobre el consumo de cannabis, el impacto de los teléfonos móviles en adolescentes o la importancia de introducir pequeñas barreras frente a determinadas conductas impulsivas aporta argumentos sólidos para un debate social cada vez más necesario.
Pero quizá el mayor acierto del ensayo sea que no se limita al diagnóstico. Frente a la abundancia de libros que describen los problemas contemporáneos sin ofrecer soluciones, Miguel Ángel Álvarez de Mon propone ejercicios, hábitos y estrategias concretas para recuperar la concentración, fortalecer las relaciones personales, cultivar la paciencia y reconquistar espacios de calma en medio del ruido cotidiano.
Preguntas incómodas, pero necesarias
El resultado es un libro que invita a leer despacio. A asimilar. Paradójicamente, esa es probablemente una de sus mayores virtudes. En una época dominada por los titulares fugaces, los vídeos de pocos segundos y la atención fragmentada, 'Desaprender' reivindica el valor de detenerse, pensar y cuestionar algunas de las inercias que hemos incorporado casi sin darnos cuenta.
No es casualidad que su autor haya sido reconocido con el Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad de Alcalá, el Premio de la Sociedad Española de Psiquiatría a la mejor tesis doctoral, el galardón al Investigador Emergente de la Sociedad Española de Psiquiatría o que fuera incluido por iSanidad entre los "40 jóvenes profesionales llamados a transformar el sistema sanitario". Esa doble condición de clínico e investigador, unida a su faceta divulgadora como columnista y conductor del podcast Psiquiatría Today, se refleja en un ensayo que consigue un equilibrio poco habitual: rigor científico sin renunciar a la amenidad.
Más que ofrecer respuestas cerradas, 'Desaprender' plantea preguntas incómodas, pero necesarias. Y quizá ahí resida su mayor aportación: recordar que el progreso no consiste únicamente en aprender cosas nuevas, sino también en identificar aquello que conviene dejar atrás para vivir con mayor libertad, profundidad y serenidad.