Trece años sin instalar ni un megavatio de termosolar

España convirtió esta tecnología en industria y sigue siendo líder mundial. Pero lleva parada desde 2013 mientras China construye 3.000 megavatios, lo que nos dejará en segundo lugar

Campo de heliostatos CESA-1, Plataforma Solar de Almería. Foto: Psaciemat / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0

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La termosolar no nació en España pero fuimos los grandes impulsores. La primera planta comercial se puso en marcha en 1984 en el desierto de Mojave, en California. Pero quien la convirtió en una industria de verdad fuimos nosotros, empezando por la Plataforma Solar de Almería, el laboratorio donde se probaron estas tecnologías desde 1981.

La primera torre comercial del mundo se encendió en Sanlúcar la Mayor

En 2007, Abengoa encendió en Sanlúcar la Mayor (Sevilla) la PS10, la primera central de torre comercial de la historia y la primera planta solar del mundo que incorporaba almacenamiento. Cuatro años después, Gemasolar, en Fuentes de Andalucía, demostró que una central solar podía generar electricidad las 24 horas del día guardando el calor en sales fundidas a 565 grados.

Con esas plantas y las que vinieron detrás, España llegó a 2.302 megavatios en unas 50 centrales. Todavía hoy somos el país con más termosolar instalada del mundo, alrededor de un tercio del total según la patronal Protermosolar, y las ingenierías españolas han levantado buena parte de las plantas que funcionan en otros países.

El truco para tener sol de noche es más sencillo de lo que parece

¿Cómo produce electricidad una planta solar de noche? Alrededor de la torre hay miles de espejos, 2.650 en el caso de Gemasolar, que siguen al sol y apuntan todos al receptor que está a 140 metros de altura. Por ahí dentro circulan unas sales que se ponen a 565 grados. Una parte de ese calor se usa al momento para hacer vapor y mover la turbina. La que sobra se queda guardada en unos depósitos, como en un termo gigante. Cuando el sol se va, la planta tira de las sales calientes, sigue haciendo vapor y sigue dando luz. En Gemasolar el termo da para 15 horas sin sol, lo que da perfectamente para producir toda la noche.

Desde 2013 no se ha instalado ni un solo megavatio, y no es por falta de sol

La última central termosolar que entró en funcionamiento en España lo hizo en 2013. Desde entonces la potencia instalada está clavada en 2.302 megavatios, según los datos de Red Eléctrica a cierre de 2025. La planificación oficial prometía 4.803 megavatios para 2025 y 7.303 para 2030. Pero parece que los cambios de gobierno y las prioridades de estos políticos han hecho que se queden en el olvido.

En 2022 se convocó por fin una subasta con cupo para termosolar, 220 megavatios, y quedó desierta porque el precio que ofrecía el ministerio no daba para construir. Una chapuza más que sirvió para vender progreso pero sin fundamento ni base para ejecutar. Este verano el Congreso tumbó el llamado decreto antiapagones, que recogía las primeras mejoras serias para el sector después de años de reclamaciones. La patronal lleva más de un lustro pidiendo una hoja de ruta y avisa de que la continuidad de la tecnología en España está en riesgo.

En China han entendido que el sol de la noche vale más que el del mediodía

El último Libro Azul de la industria termosolar china dice que en 2025 conectaron a la red nueve plantas nuevas con 900 megavatios. En un solo año han instalado más de un tercio de todo lo que España construyó en una década. Cierran 2025 con 27 centrales y 1.738 megavatios, un 107% más que el año anterior, y ya son la tercera potencia mundial. La planta de torre de Dunhuang, de 100 megavatios, acaba de batir su récord anual de producción.

Pero lo que de verdad importa es lo que tienen en construcción. Unos 3.000 megavatios en marcha y otros 4.000 planificados, la mayoría en los desiertos de Gansu, Qinghai y Xinjiang. Entre lo nuevo hay dos plantas de 350 megavatios cada una empezadas a finales de 2025. El 70% de su termosolar es de torre, exactamente la tecnología que estrenamos en Sevilla. Y les sale más barato ya que el mismo informe calcula un coste de entre cinco y seis céntimos de euro por kilovatio hora al cambio.

El sol es el mismo en La Mancha que en el Gobi, pero la diferencia está en lo que hace cada gobierno

Después del apagón de abril todo el mundo se llenó la boca hablando de renovables gestionables, esas que responden cuando se les necesita. La termosolar hace justo eso, y es justo esa tecnología que se le ha tumbado decreto tras decreto. Parece que quedar bien es lo único que importa y producir queda en segundo plano incluso mal visto.

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Tenemos el mejor sol de Europa y las empresas que convirtieron esta tecnología en negocio. Si ese negocio acaba marchándose a China, como está pasando, no será por falta de sol ni de ingenieros. Será porque aquí parece que hacer negocio es igual a fraude, cuando vemos como el gobierno si los hace y mueve gran capital muchas veces a cuentas en paraísos fiscales.