19 de Junio de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Enric Morera estudia cada movimiento y se lanza cuando ve posibilidades, como cuando ha anunciado que quiere ser concejal en Valencia
Enric Morera estudia cada movimiento y se lanza cuando ve posibilidades, como cuando ha anunciado que quiere ser concejal en Valencia

Compromís se mueve: del 'salvem' la candidatura de Ribó al órdago de Morera

La intensa semana de cruce de declaraciones se enmarca en el doble objetivo de convencer al alcalde de Valencia para que vuelva a presentarse y de prepararse para un adelanto electoral

| H. G. Edición Valencia

Compromís posiblemente sea una de las formaciones -o coalición de partidos, en este caso- que menos se mueve a nivel orgánico durante gran parte de la legislatura y de las que más lo hace cuando se acercan las elecciones y llega el momento de llevar a cabo primarias y configurar listas.

Por ese motivo llaman especialmente la atención las declaraciones de esta semana, cuando a priori los únicos comicios a medio y corto plazo son los de la Comunidad de Madrid y en ellos Compromís poco tiene que hacer salvo mostrar simpatías por su socio estatal, Más País.

Y cuando esas manifestaciones parten de boca del president de Les Corts, Enric Morera, secretario general en sus tiempos del Bloc, candidato de Compromís a la presidencia de la Generalitat en 2011 y muñidor de la coalición de la que el citado Bloc es socio mayoritario, provocan más sorpresa y prevención, porque anticipan alguna circunstancia que está por venir y que a gran parte de la militancia, no tan avezada, se le puede escapar.

Morera, después de unas sorprendentes declaraciones en las que se ponía de parte de las peticiones del propietario del Valencia CF, Peter Lim, justificando retrasos como el de las obras del nuevo Mestalla, se ha postulado en una entrevista en À punt para ser concejal de Valencia, siempre bajo la sombra del actual primer edil, Joan Ribó.

Este último comentario no resulta baladí. El alcalde de la capital autonómica, por mucho que especulen sus rivales políticos lo contrario porque beneficiaría a sus intereses, posiblemente, como hemos venido insistiendo en EsdiarioCV, optará de nuevo al cargo en 2023, con 75 años (Joa Biden ha sido elegido presidente de la todopoderosa EEUU de América con 78).

Ribó tiene una larga cohorte de concejales y asesores que le van a pedir encarecidamente que repita, porque su supervivencia laboral, en la inmensa mayoría de los casos, depende de que gobierne Compromís

¿Por qué? Porque no ha sufrido desgaste alguno, las encuestas le dan un apoyo sostenido e incluso al alza, Compromís necesita los votos de Valencia para conseguir un resultado positivo a la Generalitat y, sobre todo, tiene una larga cohorte de concejales y asesores que se lo van a pedir encarecidamente porque su supervivencia laboral, en la inmensa mayoría de los casos, depende de que gobierne su formación. Hoy por hoy, nadie garantiza un triunfo más que Ribó. Ni Oltra. Ni Morera, que ya se apresuró a decir que él iría con el actual alcalde como candidato, secundándolo.

Salvando las distancias y la enorme diferencia entre 24 y 8 años de mandato, existe cierta similitud entre Rita y Ribó. Si, la primera logró amplias mayorías absolutas y el segundo lo máximo que ha conseguido es simplemente ganar, pero lo ha hecho en tiempos que no son de mayorías absolutas. Rita Barberá cometió un error al presentarse por última vez en 2015 y, aunque venció, ya no podía gobernar por la suma de Compromís, PSPV y Valencia en Comú. Desde mitad de mandato se especulaba si se presentaría o no y, ante la insistencia de su formación, el PP, y de sus adláteres, lo hizo y únicamente logró que su retirada no fuera como lo hubiera querido. 

A Ribó podría pasarle lo mismo. O no. Lo que está claro es que Compromís lo necesita. Y así se lo ha hecho ver también públicamente su vicealcalde, Sergi Campillo, al insistirle en que opte de nuevo "para completar el proyecto político". Posiblemente Campillo es quien más lo necesite para repetir en su propio cargo. Ribó es la mejor garantía de supervivencia en puestos de elevada remuneración y exigencia reducida para un nutrido grupo de miembros de la coalición Compromís que, en la mayoría de los casos y salvo excepciones como Bort o Puchades, no tienen oficio conocido ajeno a la política.

El melón de la sucesión de Ribó prefieren abrirlo después de las siguientes elecciones, cuando el alcalde se haya vuelto a presentar

El melón de la sucesión de Ribó prefieren abrirlo después de las siguientes elecciones, cuando el alcalde se haya vuelto a presentar y pueda pasarle como a Rita, que se marchó sin recoger su acta cuando supo que no iba a seguir como alcaldesa, o que continúe gobernando. A partir de ahí, quien esté en el grupo de concejales podría sustituirle en cualquier momento si se retira ya iniciado el mandato. Como Campillo. O Morera si consigue hacerse un hueco tras un complejo proceso de primarias.

Mientras, Fran Ferri también ha terciado en la dialéctica y la manifestación de deseos, aunque de manera más sibilina. El síndic en Les Corts ha avisado que necesita cambios y que en el próximo mandato ya aspira a otro cargo diferente al actual de portavoz, a la vez que ha pedido variaciones en las consellerias controladas por Compromís, donde tanto Oltra (Políticas Inclusivas) como Climent (Economia Sostenible) y Marzà (Educación) son repetidores en sus puestos.

No lo aludió directamente, aunque podría sobreentenderse que ese cambio también podría afectar a la presidencia del parlamento valenciano que ostenta su compañero de coalición aunque no amigo Enric Morera. Este último ya tuvo que dar dos pasos atrás en las primarias de Les Corts, cuando trató de aspirar al segundo puesto por la circunscripción de Valencia por detrás de Oltra en 2019. No obstante, al mostrar esa misma ambición Ferri, reculó al siguiente que correspondía al Bloc, el cuarto.

El cruce indirecto de declaraciones entre Ferri y Morera refleja las discrepancias sobre quienes ocuparán cargos en el futuro. Siempre que Compromís gobierne

Morera tampoco pudo ver satisfecha su aspiración de ejercer de conseller, aunque logró salvar su privilegiado puesto al frente del parlamento en una maniobra bendecida por el propio Ximo Puig que cogió por sorpresa a quienes ya buscaban su relevo, como el propio Ferri.

Ahora, los avisos sibilinos llegan antes, con Compromís, coalición que, no lo olvidemos, tiende a la baja en las encuestas y ya cayó en dos diputados autonómicos en 2019 respecto a 2015, con dos incógnitas por resolver. La primera  consiste en si se presentará Ribó. Y la segunda, si Puig los volveré a coger a contrapié adelantando las elecciones en la Comunidad Valenciana. Como afirma el proverbio: "la primera vez que me engañes será culpa tuya; la segunda, mía". Y Compromís ya no puede permitirse un segundo error de esa magnitud.