| 15 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Tribunales Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía M. Ambiente ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía

¿Ha llegado la posverdad a nuestros dirigentes?

La estrategia electoral que llevó a Donald Trump a la presidencia o la campaña pro-Brexit son dos ejemplos cercanos de la posverdad que se ha instalado en nuestra sociedad.

| Alex Comes Edición Valencia

Estoy seguro de que desde hace aproximadamente un año, en la recta final de las elecciones sobre las que gira el mundo político y la comunicación política y el fenómeno del Brexit, ha habido una palabra que ha sido capaz de aglutinar todas las miradas, tanto por novedosa, como por su significado: Posverdad (Post-Truth en su idioma original, el inglés). De hecho, según el diccionario de Oxford, fue la palabra del año 2016.

Aquí cabe indicar que no es un término de reciente creación, puesto que se acuñó, por primera vez, en 1992 por el dramaturgo Steve Tesich en la revista The Nation. Tesich, en su artículo, utilizaba el término con el mismo significado que se utiliza habitualmente.

Pero, ¿qué es la posverdad?

Todo hace indicar que el próximo mes de diciembre, la Real Academia Española de la Lengua aceptará posverdad como término en su diccionario, así como su definición “oficial”. Podemos indicar que son aquellas afirmaciones que no se basan en hechos objetivos con el fin de apelar a las emociones, las creencias y los deseos del público.

Y es que las redes sociales y los portales digitales, herramientas al alcance de todo el mundo tanto por usabilidad como por economía, son el germen perfecto para la transmisión de esta enfermedad llamada posverdad. Una enfermedad que hace que las verdades puedan ser contrastadas total o parcialmente o, aquí viene lo nuestro, pueden ser subjetivas.

Dentro del mundo de la posverdad no existe la mentira, ni el engaño, ni la falsedad, ya que para alguien una mentira tradicional, siempre será una verdad para él, una verdad desde su punto de vista.

¿Qué ejemplos hay de posverdad?

Probablemente, en el contexto internacional, dos de los ejemplos más flagrantes de posverdad son la campaña de Donald Trump en las elecciones americanas de 2016 y el discurso pro-Brexit del referéndum británico sobre la salida del Reino Unido de las elecciones Europeas.

Las dos campañas estuvieron caracterizadas por un fuerte sentimiento patriótico y emocional por encima de las razones lógicas u objetivas . Una estrategia que no es meramente electoral, puesto que el actual presidente de los EEUU, según datos del Washington Post, emitió casi 500 mentiras en sus 100 primeros días de gobierno. Una campaña contra los medios de comunicación basada en “Mi opinión vale más que vuestras informaciones”

Entonces, ¿Ha llegado la posverdad a la política autonómica y municipal valenciana?

No seré yo quien conteste a esta pregunta, para esto, deberías asistir a las III Jornadas de Comunicación Política que se celebran en el Palacio de Colomina, organizadas por AVAPOL junto a ACOP y la Universidad Cardenal Herrera-CEU. En estas jornadas podrás escuchar la conferencia de los consultores políticos Verónica Fumanal y Daniel Ureña, que hablarán sobre los retos de la comunicación política en la era de las `fake news´, además de una mesa redonda con los periodistas valencianos Noa de la Torre, Rosana B. Crespo y David Burguera, que serán los encargados de extrapolar este concepto, que parece ajeno a nosotros, a nuestra realidad política.