PAÍS VASCO FRANCÉS
Anglet y Hendaya: un verano vibrante entre cultura vasca, bienestar y sostenibilidad
¿Puede un destino conocido seguir sorprendiendo? Frente al océano y al pie de los Pirineos, Anglet y Hendaya incitan a otra forma de viajar: más lenta, más consciente, más sensorial. No se trata solo de pasar, sino de quedarse, mirar, degustar, respirar...

Playa de Hendaya con sus míticas rocas gemelas de fondo @Victoria Peñalver
En 2025, Anglet y Hendaya seducen a un viajero diferente: más presente, explorador y comprometido. Porque ya no se trata solo de escapar, sino de conectar. Y aquí, el vínculo se teje a través del gusto, el descanso, el juego y el descubrimiento. Un verano en estos territorios es una experiencia que toca todos los sentidos, que te involucra, que deja huella.

Chambre d'Amour en Anglet, con una gran zona de restauración.
Sabores que conectan con el territorio
En Hendaya, Arlotia desafía los límites con una fusión entre gastronomía vasca y peruana: ceviche con pimiento de Ezpeleta, tiradito de bonito del Golfo de Vizcaya y postres con lúcuma y nata montada local. Una oferta única para quienes buscan contrastes auténticos.
Quienes prefieren lo tradicional no deben perderse La Vinotek, en el puerto deportivo de Hendaya, con su risotto de vieiras, sus pintxos reinventados y su crumble de frutos rojos. Para los más golosos, Maison Pommiers celebra en 2025 los 10 años de su Gâteau Basque con talleres abiertos y ediciones limitadas. Y en la playa, los helados de Dezamy son ya un nuevo clásico: artesanales, con sabores que van del higo negro al chocolate con flor de sal.
Destacan también espacios como Café des Délices, que por las tardes se transforma en salón de té, con infusiones caseras y repostería de inspiración internacional, o La Torréf, donde puedes tostar tu propio café en talleres guiados que combinan savoir-faire artesanal y conciencia ecológica.

Arquitectura neovasca frente al mar.
Dormir bien, vivir mejor
En Hendaya, el Hostel Demain c’est loin, abierto este año, ofrece un ambiente creativo para los viajeros que buscan vivencias genuinas. Aquí, cada rincón invita a la conversación, desde el jardín comunitario hasta los espacios de coworking improvisados. A pocos metros, la Résidence Ibaïa, completamente renovada, ofrece apartamentos con vistas al puerto, perfecta para quienes viajan en pareja o en familia.
Para los que priorizan la sostenibilidad, el Camping Eskualduna incorpora nuevos chalets eco-lodge para seis personas, integrados en la vegetación y equipados con soluciones energéticas eficientes. A su vez, el Camping Bela Basque consolida su posición como referente de turismo responsable, con certificaciones como Clé Verte y LPO.

Centros de talasoterapia Relais Thalasso Serge Blanco (a la izquierda) y Atlanthal (a la derecha).
Talaso y bienestar frente al Atlántico
En Hendaya, el prestigioso Relais Thalasso Serge Blanco ofrece su programa insignia Équilibre Thalavie®, un recorrido integral de bienestar que integra tratamientos con agua de mar, sesiones de respiración consciente y talleres de alimentación saludable. Cada cura es personalizada, con un enfoque que pone al cliente en el centro de su propio equilibrio vital.
La novedad en 2025 es el espacio AMA! Studio, también en Hendaya, dirigido por una terapeuta española. Ofrece sesiones de relajación guiada, meditación activa, cuidados energéticos y acompañamiento emocional en un entorno íntimo, con vistas a la bahía. Una propuesta holística que enriquece la oferta de bienestar del litoral vasco-francés.

Sus playas son especialmente adecuadas para aprender por la suavidad de sus olas
Actividades vividas en primera persona
Para las familias creativas, el taller L’Atelier des Manuelles abre sus puertas con sesiones de cerámica donde padres e hijos aprenden juntos a moldear, decorar y esmaltar piezas que se llevan como recuerdo. Y si prefieres una actividad urbana pero lúdica, en Hendaya destaca el escape game multilingüe de la Cité des Mémoires, donde los participantes resuelven enigmas en español o euskera a través del móvil, recorriendo el casco histórico.
La aplicación Terra Aventura, por su parte, ofrece un geocaching interactivo para descubrir secretos patrimoniales de Hendaya jugando en familia. Y los amantes del mar pueden embarcarse en el catamarán Atalaya para una salida de avistamiento de cetáceos, entre delfines, gaviotas y las aguas del Golfo de Vizcaya.
Aquí la identidad no es un decorado: es vivida y contemporánea. En Anglet, las Nocturnes de la Chambre d’Amour traen conciertos gratuitos con artistas como Synapson o Deluxe, en un entorno tan mágico como la brisa que lo envuelve. En Hendaya, el festival Musikolore mezcla músicas del mundo con sabores de calamar en la tradicional Fiesta del Chipiron. Y el cine de surf, los torneos de pelota vasca o el beach rugby completan un calendario donde tradición y modernidad dialogan sin fricciones.
Redescubrir Anglet y Hendaya en 2025 es, en el fondo, una invitación a salir del mapa mental del “ya lo conozco”. Porque cada marea atlántica los transforma y este verano lo hacen con más alma y sentido que nunca.