PORTUGAL ESCONDIDA I
Aveiro: la ciudad de los canales, la luz atlántica y el sabor a Portugal
A medio camino entre Oporto y Lisboa, Aveiro despliega canales, barcos de colores y fachadas de azulejo que seducen. La llaman la “Venecia portuguesa”, pero aquí no hay agobios ni colas. Todo fluye a otro ritmo: conviven edificios modernistas, casas de pescadores, salinas centenarias y esculturas contemporáneas. Y lo mejor: sin prisas ni empujones.

Moliceiros que llevan el color de las fachadas hasta los canales tranquilos de Aveiro.
Cuando viajar se convierte en una carrera de obstáculos —colas, masificaciones, reservas imposibles— es hora de cambiar el rumbo. En "Portugal escondida" iniciamos un recorrido especial por destinos que merecen una mirada más lenta. Nos dirigimos a lugares con sabor y carácter. Rincones que resisten al turismo de masas, lejos del ruido y cerca de lo que realmente merece la pena.
Queremos recorrer ese otro Portugal, el que se descubre despacio, sin necesidad de esperar largas colas para disfrutar del arte o la naturaleza. Lugares con historia, paisajes que sanan, cocina con identidad y alojamientos con alma.
Primera parada: Aveiro. Una ciudad atravesada por la ría, que forma canales navegables, con salinas centenarias, arquitectura modernista y una identidad que no necesita compararse con Venecia para brillar con luz propia. Y, por supuesto, con una oferta hotelera y gastronómica que justifica por sí sola una escapada.

Canales, fachadas y puentes con lazos: Aveiro se descubre entre colores, detalles y reflejos.
La ciudad donde el agua dibuja calles
Esta pequeña ciudad, de unos 50.000 habitantes, ofrece experiencias auténticas. La ruta del modernismo permite descubrir joyas arquitectónicas escondidas en pleno centro, con influencias del estilo Art Nouveau, que aquí adopta un aire local con azulejos, hierro forjado y motivos florales. La Universidad de Aveiro, con sus edificios firmados por arquitectos de renombre, es un ejemplo brillante de cómo lo contemporáneo puede convivir con lo tradicional sin romper la armonía.
Te retamos a crear un reel de Instagram con la colección de fachadas de azulejos multicolores, a perderte en los dibujos que forman los adoquines de sus calles, o a contar los miles de lazos de colores que cuelgan perennes de sus cinco puentes, porque aquí el amor no se sella con candados, sino con un lazo del color que prefieras.
Pasear por el pintoresco barrio de Beira Mar, con sus casas bajas reflejadas en el agua, visitar las salinas al atardecer o entrar en el Museo de Aveiro… y alargar la ruta hacia las playas de la Costa de Aveiro, como Barra y Costa Nova, accesibles en autobús, coche o barco. Arenas amplias, casitas pintadas y surf forman el contrapunto ideal a la ciudad en la que cada propuesta suma capas de sentido. Aveiro no se deja atrapar en una visita rápida. Y lo mejor: todo sin aglomeraciones.

El lujo tranquilo de Aveiro: historia, arquitectura y literatura en un palacete del siglo XVIII.
Disfrutar del palacete de Valdemouro
Pero no es solo un hotel bonito. Es también un homenaje cultural. Su decoración está salpicada de referencias literarias, con una sala de lectura dedicada al escritor junto a la recepción. En ella se puede consultar parte de la colección cedida por la Fundación Eça de Queiroz y contemplar el busto del autor, obra del renombrado caricaturista portugués António Antunes.
Este hotel cuenta con solo 39 habitaciones, diez de las cuales son temáticas, cada una inspirada en un personaje del universo literario del ilustre escritor. Cada estancia tiene su propia paleta cromática, mobiliario y atmósfera, siempre fieles a la esencia original del palacete. Una experiencia de hospedaje íntima y única.
Este elegante hotel es también el proyecto personal de Pedro Mesquita de Sousa (de ahí el nombre de la cadena MS Collection) y Helena Valente, un matrimonio volcado en crear lugares con alma. Además de dirigir la reformas y aperturas, Helena se implica a fondo en el día a día de los hoteles y en su comercialización internacional.
La pequeña cadena está formada actualmente por dos hoteles de cinco estrellas: este palacete en Aveiro y el MS Collection Arouca, ubicado en un ala restaurada del histórico Monasterio de Santa María. Ambos son el buque insignia de un grupo que también gestiona los hoteles Moon & Sun en Braga y Oporto, de cuatro estrellas, bajo una filosofía de hospitalidad cercana, diseño cuidado y atención exquisita.

Un spa luminoso gracias a dos piscinas superpuestas. Diseño, calma y bienestar en un solo gesto.
Momento para el relax: un spa muy especial lleno de luz
Pero, además, este “pequeño gran hotel”, templo del lujo relajado, donde cada rincón respira historia, pero sin renunciar al diseño contemporáneo ni al confort más exquisito, cuenta con un spa que merece la visita, estés o no alojado en el hotel.
Lejos de los habituales spas en oscuros sótanos, este oasis de bienestar recibe luz natural todo el día. ¿El secreto? Su techo es el fondo de la piscina exterior del hotel, separadas solo por un cristal. Desde una, puedes ver nadar a quien está en la otra. Una experiencia tan estética como insólita.

Rui Paula y João Covas firman una cocina portuguesa creativa y elegante, con raíces.
Cocina con identidad portuguesa en Aveiro
Clube de Vela está situado frente a la ría, en una de las típicas casas de rayas rojas, blancas y azules que antaño usaban los pescadores. En su interior, una terraza cubierta con vistas a la marina lo convierte en el lugar perfecto para un almuerzo junto al canal. Cocina elegante, ambiente relajado y una carta que combina tradición con un punto de creatividad. Aquí el producto es el protagonista: pescados fresquísimos, arroces caldosos y mariscos del día.
En pleno centro, Mercantel es visita obligada por su encanto. De estilo chic tanto en el local como en sus platos, es ideal para comer bien, a buen precio y entre locales. Perfecto para probar arroces, bacalao y otras especialidades portuguesas. Memorables las caretas de bacalao. ¡Enhorabuena, chef Barata!
En el propio hotel se encuentra Prosa, recomendado por la Guía Michelin. Aunque forma parte del MS Collection, tiene acceso independiente, así que puedes disfrutarlo sin estar alojado.
Su asesor gastronómico es el célebre Rui Paula, referente de la alta cocina portuguesa, con dos estrellas Michelin en su Casa de Chá da Boa Nova y al frente también de los reconocidos DOP (Oporto) y DOC (Douro). Además de combinar tradición, emoción y creatividad con un estilo personalísimo, es un chef carismático y apasionado, que transmite autenticidad y sensibilidad en su cocina.
Quien lidera el día a día es el chef João Covas, que interpreta esa visión con una cocina refinada y atenta al producto. El espacio, íntimo y elegante, es ideal para una cena especial o un menú degustación que sorprende.
Y como broche dulce: los ovos moles, conventuales y deliciosos. En el hotel los sirven como detalle de bienvenida, pero también se encuentran en las mejores pastelerías de la ciudad.

Faro, playa y casitas a rayas: los alrededores de Aveiro también merecen su momento.
¿Por qué Aveiro y por qué ahora?
A solo 70 kilómetros al sur de Oporto, Aveiro está lo bastante cerca como para resultar cómoda —tan solo media hora en tren—, y lo suficientemente lejos como para olvidar el estrés. Representa una manera más sostenible y auténtica de viajar: menos checklists, más experiencias reales. Aveiro no necesita parecerse a ninguna otra ciudad. Su encanto habla por sí solo.
Hay mucho Portugal por descubrir. Porque los grandes destinos no siempre tienen grandes multitudes. Porque Aveiro no es solo un desvío, sino un destino con alma. Portugal Escondida no ha hecho más que empezar. Próxima parada: Arouca.