TENDENCIAS
El destino favorito de Dua Lipa es también low-cost, con playas kilométricas y aguas turquesa
La cantante y compositora ha declarado ser fan número uno de este paradisíaco destino europeo, que frecuenta habitualmente, y es ideal para unas vacaciones low-cost si buscas playas y aguas transparentes

La cantante viaja tanto como puede a este destino europeo.
Es de sobra conocido que Dua Lipa es una catalizadora de tendencias y pone de moda todo lo que toca (y pisa); Capri, Deià (en Mallorca) o Ibiza son algunos de los destinos mediterráneos que no han escapado a su radar en los últimos meses. Está claro que a la cantante británica le gustan los destinos y viajes de aguas turquesa y playas infinitas.
En este caso, no es de extrañar que la polifacética artista haya señalado un destino en particular como predilecto entre todas sus frecuentes escapadas; la inclinación de Lipa se debe, además, a su vínculo con el territorio que la vio crecer. Aunque nació en Londres, la cantante de ascendencia albanokosovar vivió en Kosovo durante su adolescencia (y habla albanés). De hecho, recibió la ciudadanía albanesa hace cuatro años por trabajo en "promover al país internacionalmente” y ha creado la fundación Sunny Hill (que también celebra anualmente un festival de música en el mes de agosto en Prishtina).
Con una población apenas del tamaño de Galicia, Albania alberga aproximadamente un 75% de superficie montañosa, playas vírgenes en la Riviera albanesa, y una rica historia otomana. A su diversidad religiosa (que comparten islámicos, católicos, ortodoxos) y famosa hospitalidad se suma el hecho de que todavía resulta un destino todavía relativamente económico para los viajeros europeos. Su moneda, el les albanés, y su cambio aproximado a 1 euro (€) es de 95-100 Leks (ALL) a fecha de abril de 2026, lo que significa que 100 Leks equivalen a poco más de 1 euro.
Además, esta joya oculta no tiene nada que envidiar a otros destinos del sur de Europa, Mediterráneo y Mar Jónico: playas kilométricas, calas entre frondosos paisajes de pinos y acantilados o pintorescas poblaciones entre fortalezas bizantinas, árabes y romanas. De hecho, muchos visitantes aprovechan para cruzar en ferry a la isla griega de Corfú (a tan solo 30 mins), o viceversa, durante su estancia.
La cantante tiene particular predilección por el sur de Albania, en concreto, por la zona de la Riviera albanesa de Ksamil. No en vano, tiene una residencia privada (con su propia cala y playa de acceso exclusivo) en Key Merli, un complejo de ultralujo en las inmediaciones de esta fotogénica localidad costera.

La paradisiaca playa de Bora Bora, en Ksamil (Riviera albanesa).
Qué ver en la Riviera Albanesa
Aunque toda la Riviera es digna de, al menos, una breve visita, hay lugares imperdibles para los viajeros en busca de calas escondidas, aguas cristalinas o animadas zonas costuras de fiesta nocturna.
De hecho, algo más abajo de la localidad y área de Vlore (que cuenta con aeropuerto) la propia Lipa ha frecuentado en varias ocasiones Dhërmi. Su playa principal, de larga arena blanca, aguas cristalinas, arena blanca y un ambiente vibrante es una opción perfecta entre relajación y vida nocturna sin caer en las multitudes de la temporada alta que suelen acumularse en Vlöre o Sarandë.
También asidua a visitar calas escondidas y menos conocidas, como es el caso de Jale (donde es posible hacer kite surf). Otras, como Kroreza o Grama Bay, tienen complicado acceso peatonal por lo que es mejor explorarlas en barco.

El Beach Bar de Melia Durres
Por su parte, Himare es considerada por muchos como "el corazón relajado de la Riviera", lo que lo hace un destino ideal para visitar y combinar los focos de historia antigua (el antiteatro o la torre veneciana son imprescindibles) con sus impresionantes playas de aguas turquesas. Tampoco conviene perderse las termas romanas o el foro bizantino, vestigio de los baños más representativos del imperio y de espléndidas columnas corintias (respectivamente).
Además del Cabo de Rodon, el Paseo Vollga es perfecto para descubrir al atardecer y dejarse caer por alguno de sus restaurantes de pescado fresco y tapas típicas. Mientras, la histórica villa de Kruje se impone como una buena opción para contemplar la montaña desde su famoso bazar otomano y el castillo del héroe nacional albanés.
Tampoco hay que desdeñar Sarandë como lugar de visita más allá de su animada vida costera (y ambiente pasado el atardecer). Su fortaleza del siglo XVI domina toda la bahía, con una de las mejores vistas panorámicas de Corfú y las islas de Ksamil (apenas a 15 mins). Como broche, el conocido como The Blue Eye (Syri i Kaltër); un manantial natural de aguas extremadamente profundas (más de 50 metros) y de un color azul hipnótico a tan solo media hora hacia el interior.

El castillo de Porto Palermo (cerca de Himare).
Dónde comer
Albania es un país de granjeros de subsistencia, productores artesanales y recolectores, lo que se nota desde en su gastronomía tradicional: miel dorada, tés de genciana silvestre, çaj mali, caquis, higo, membrillos, achicoria, las olivas kalinjot o el queso mishavinë (típico de montaña). Es típico su Byrek (Hojaldre relleno de espinacas, queso o carne) y el cordero horneado con yogur (täve kosi), las kofte (albóndigas a la parrilla con especias) y la refrescante ensalada griega.
Pero también de su mar son manjares como su lubina, sus excelentes langostinos, el pulpo o los erizos marinos, entre una gran variedad de mariscos y pescados que se recogen frescos a diario. ¿Lo mejor? Un plato principal suele costar entre 10 y 15 euros, a lo sumo.
Lo ideal para un testimonio en primera persona es reservar en Mrizi i Zanave, es la zona de Lezhe: todo un ejemplo de cocina tradicional reinventada en un moderno y pintoresco agroturismo. Aquí conviene dejarse recomendar entrantes como las tablas de quesos localesm embutidos caseros o encurtidos (especialmente calabacín) pero también optar por el cabrito asado y el vino de la casa.
En Sarandë, Taverna Te Lilo es ideal para comida mediterránea y marinera auténtica, o lanzarse al paseo marítimo para diversas opciones de kebabs y fuentes de pescado fresco.
Quizá el más famoso en Ksamil, Guvat tiene excelentes vistas al transparente y sirve un género de primera, así que lo mejor es optar por el pescado del día y dejarse aconsejar sobre algún vino local.
En Himäre, Soren es una gran opción para pasta fresca con un twist de sabores local y, en el mismo Vlora, Restorante Joni también es una opción ideal para degustar mariscos frescos frente al mar, especialmente al atardecer. En Dhërmi, la joya escondida es el pequeño Sofia bar y sus variedades de ensaladas, salsas y entrantes típicos.
En Durrës, Cape Nao está ubicado junto a la playa y centra su cocina contemporánea en un producto fresco y local, sin olvidar el estupendo sushi y alta cocina japonés de Kimera. Para los amantes de las ostras, Oyster Restorant es la primera opción para expertos en el género.
Si coincide, el mercado de Sarandë de los sábados por la mañana es ideal para llevarse un recuerdo de aceitunas locales o aromática miel de vuelta a casa.

La piscina central de Melia Durrës Albania
Dónde dormir
Ubicado en la costa del Adriático, en la exclusiva zona de Lalëz Bay, Meliá Durrës Albania se presenta como una de las opciones más completos de la Riviera albanesa. Este versátil resort combina descanso, gastronomía y experiencias con una ubicación privilegiada frente al mar. Su propuesta está pensada tanto para el viajero que busca descanso como a efectos de base para explorar la costa e interior de este emergente destino.
A tan solo 30 minutos del Aeropuerto Internacional de Tirana, de capital y de la ciudad de Durrës, el hotel está además en un entorno natural privilegiado, frente a largas playas y un ambiente muy relajado.
Con 471 habitaciones (y suites) de estilo contemporáneo, el alojamiento se completa con una amplia oferta orientada al bienestar y el entretenimiento, entre la que destacan siete piscinas (interiores y exteriores, incluyendo infinity pools), y un rooftop con bar y un spa de más de 1.000 m², con tratamientos y junto a un gimnasio con zonas de relajación y cabinas especializadas. Además, el hotel está pensado para turismo en familia, ya que cuenta con espacios para familias y niños, como un kids club.