Esta isla mediterránea low-cost donde se rodó esta serie es perfecta para viajar en mayo y junio
Este destino europeo de aguas turquesas no solo es low-cost sino que resulta ideal para adelantar las vacaciones de verano, como demuestra la ficción británica con estreno el próximo 28 de mayo

Gemma Arterton (James Bond: Quantum of Solace, Gemma Bovery, etc) recorre la isla en este nuevo thriller, confirmándolo como mejor destino low-cost prevacacional.
Hay veces que la ficción supera a la realidad. Otras, como es este caso, funcionan como una lupa de aumento hacia destinos menos transitados fuera de temporada, pero que resultan idóneos para adelantar las vacaciones de verano. Es el caso de esta isla mediterránea, escenario de Secret Service: la nueva ficción británica de ITV, que Movistar + estrena en España el próximo 28 de mayo.
No en vano, Malta se ha convertido en uno de los destinos más comentados del Mediterráneo (y cada vez más tendencia) gracias a una combinación difícil de encontrar en Europa: clima cálido gran parte del año, patrimonio histórico espectacular, mar cristalino y una escena cultural cada vez más moderna, entre otros argumentos.
Y es que no solo se trata de un destino low-cost en Europa, sino que Malta es una isla de tamaño manejable y tiene prácticamente todo lo necesario para una visita en cualquier momento del año; de hecho, precisamente los meses de mayo y junio (así como septiembre y octubre) resultan idóneos para quienes buscan un destino playa sin masas o temperaturas desorbitadas. Además, tampoco hay que obviar que los precios fuera de temporada siguen dejando a esta isla en uno de los lugares más competitivos de la Europa mediterránea.
De Valetta al interior
Aunque durante años, esta isla vivió a la sombra de Italia o Grecia, hoy atrae a viajeros de todo el mundo que buscan una experiencia mediterránea más compacta, accesible y con mucha personalidad. Comenzando por su capital, La Valletta; uno de los grandes puntos turísticos del país. ¿Los motivos? Sus calles de piedra dorada, balcones de madera de colores y cafeterías con vistas al puerto mezclan herencia barroca y ambiente contemporáneo. Además, al ser pequeña y fácil de recorrer caminando, muchos viajeros valoran la sensación de “descubrir mucho en poco tiempo”. Entre los consejos más repetidos de los insiders, el de alquilar un barco para ver (o llegar, directamente) a la capital desde el mar es uno de los más valiosos.

La ciudad de Mdina es uno de los diamantes enbrutos de la isla.
Aunque la costa concentra gran parte de la fama de Malta, el interior de la isla guarda algunos de los lugares más interesantes para quienes quieren descubrir una cara más auténtica y pausada del país: pueblos de piedra dorada, campos mediterráneos, iglesias monumentales y calles silenciosas llenas de historia. Aquí uno de los imprescindibles es Mdina, conocida como “la ciudad silenciosa”; antigua capital medieval de Malta, está rodeada por murallas y parece detenida en el tiempo. Pasear por sus callejones estrechos al atardecer es una de las experiencias más especiales del país. Sus palacios barrocos, patios escondidos y miradores sobre el paisaje rural crean una atmósfera cinematográfica que ha atraído incluso a producciones internacionales.
Justo al lado se encuentra Rabat, menos conocida pero muy recomendable para entender la vida local. Sus cafeterías tranquilas, pequeñas plazas y catacumbas históricas muestran una Malta mucho más cotidiana y menos enfocada al turismo masivo. Es además un buen punto para probar gastronomía tradicional y recorrer el centro de la isla de forma auténtica y a un ritmo lento.

Un barco fondeado en Crystal lagoon, en la isla de Comino.
Comino, más que el pequeño de sus islotes
Otro de los grandes fenómenos turísticos de Malta es el auge del turismo de mar y naturaleza. Lugares como la Blue Lagoon en la isla de Comino se han vuelto virales en redes sociales por sus aguas turquesas casi irreales. También destacan las excursiones en barco, el buceo en cuevas y pecios, y las pequeñas calas escondidas entre acantilados de piedra caliza de las que goza la isla. No en vano, otras producciones internacionales y series recientes ya se han fijado en su topografía y utilizado sus fortalezas, puertos y calles históricas como escenarios naturales.
Gozo
Por su parte, Gozo representa una tendencia creciente dentro del turismo slow. Frente al ritmo más urbanita de La Valeta o la zona más resort de St. Julian’s, Gozo atrae a quienes buscan desconexión, senderismo, pueblos tranquilos y hoteles rurales con encanto. Así, muchos viajeros combinan unos días de playa y vida nocturna con experiencias más relajadas entre viñedos, iglesias históricas y rutas costeras.

Cartel promocional de la nueva ficción de espías, con la capital maltesa de fondo.
No menos importantemente, la gastronomía maltesa también está ganando protagonismo gracias a sus influncias de Italia, el norte de África y la tradición británica; así, mezcla pescado fresco, pasta, guisos y repostería mediterránea. De hecho, en ciudades costeras como Marsaxlokk cada vez es más común encontrar restaurantes centrados en producto local y cocina contemporánea, algo que encaja con la tendencia global de viajar buscando experiencias culinarias auténticas.