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CASO VENEZUELA

Alsina deja en evidencia la ficción del Gobierno con Maduro en 18 segundos

Bastó una frase del director de Más de Uno para retratar la incoherencia del Gobierno con Venezuela: no reconoce a Maduro, pero actúa como si lo hiciera mientras mira hacia otro lado con las elecciones de 2024.

El presentador de 'Más de uno' en Onda Cero, Carlos Alsina.

El presentador de 'Más de uno' en Onda Cero, Carlos Alsina.Onda Cero

Luis Sordo
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A veces no hace falta un editorial ni una investigación de semanas. Basta una frase bien colocada y el contexto adecuado. Eso es lo que ha ocurrido con un breve vídeo que ha convertido una intervención de Carlos Alsina en un retrato demoledor de la política exterior del Gobierno de Pedro Sánchez.

El fragmento, de apenas 18 segundos, muestra al director de Más de Uno en plena tertulia, micrófono en mano y con su habitual tono grave, soltando una de esas observaciones que incomodan porque describen con precisión quirúrgica una contradicción evidente:

La frase, por sí sola, ya supone una crítica directa al relato oficial del Ejecutivo. Pero el golpe definitivo llega con el subtítulo que acompaña al vídeo: «En 2024 hubo unas elecciones presidenciales». Un recordatorio simple, casi obvio, que convierte la intervención de Alsina en una pieza incómoda para el Gobierno.

Porque si hubo elecciones en Venezuela el 28 de julio de 2024 —cuya limpieza sigue siendo cuestionada por buena parte de la comunidad internacional—, la posición española resulta cada vez más difícil de sostener. España no reconoce formalmente al vencedor proclamado por el chavismo, pero tampoco reconoce al candidato opositor Edmundo González Urrutia como presidente electo, pese a acogerlo en Madrid y tratarlo como una figura política relevante.

El momento no es casual. Con el inicio de 2026, la Administración Trump ha comenzado a marcar distancias claras con Nicolás Maduro, endureciendo su discurso y su estrategia hacia Caracas. En contraste, el Ejecutivo de coalición español continúa instalado en una ambigüedad diplomática que empieza a rozar el absurdo: no reconocer, pero tratar; criticar, pero mantener.

Una oleada de reacciones

La difusión del vídeo ha provocado una cascada de reacciones en redes sociales. Para muchos usuarios, el fragmento de Alsina actúa como un espejo incómodo no sólo para el Gobierno, sino también para ciertos sectores mediáticos acusados de mirar hacia otro lado. Los comentarios van desde el sarcasmo más mordaz —con bromas sobre Delcy Rodríguez como presidenta de facto— hasta reproches al propio Alsina por no haber sido tan duro con otros líderes internacionales en etapas anteriores.

Otros recuerdan que la diplomacia internacional está plagada de contradicciones y que incluso Estados Unidos ha mantenido contactos con Maduro cuando le ha convenido. Argumentos que, lejos de apagar el debate, lo avivan aún más.

Silencio en Moncloa

Mientras el vídeo sigue circulando y acumulando visualizaciones, en Moncloa el silencio es absoluto y en Ferraz se limitan a minimizar el impacto. Oficialmente, no hay respuesta. Extraoficialmente, la incomodidad es evidente.

La pregunta queda en el aire:

¿cuánto tiempo más podrá sostener el Gobierno el guion de “no reconocer, pero tratar como si sí” sin que la contradicción se vuelva políticamente insostenible?

El fragmento de Alsina, con su texto lapidario en primer plano, ya se ha incorporado al catálogo de momentos incómodos de la política española en 2026. Y lo ha hecho demostrando algo elemental: a veces, recordar lo evidente es suficiente para desmontar un relato entero.

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