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Carolina Perles confiesa en

La exmujer de Ábalos le amarga su día en el Supremo: Carolina Perles irrumpe en pleno juicio y desmonta su papel de víctima

Mientras el exministro intentaba explicar ante el Tribunal Supremo el piso de Jéssica y su relación con Koldo, Carolina Perles reaparecía en televisión para retratar a su exmarido como un hombre transformado tras la llegada de su asesor.

Luis Sordo
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José Luis Ábalos acudió al Tribunal Supremo con una estrategia reconocible: envolverse en el papel de víctima, hablar de su intimidad rota y presentar su vida personal como un espectáculo mediático del que él sería el principal damnificado. Pero justo cuando el exministro trataba de controlar su relato ante el tribunal, su exmujer, Carolina Perles, entraba en escena desde un plató de televisión para ofrecer la otra versión: la de quien vivió desde dentro la metamorfosis personal y política del que fuera uno de los hombres fuertes del PSOE.

La escena no pudo ser más gráfica. Ábalos declarando ante el Supremo por el caso de las mascarillas y Carolina Perles hablando en directo en En boca de todos, el programa de Nacho Abad, para contraprogramar emocional y políticamente a su exmarido. El resultado fue una suerte de juicio paralelo televisivo, con Perles convertida en testigo incómoda del deterioro íntimo del exministro.

Carolina Perles señala a Koldo como punto de inflexión

La exmujer de Ábalos fue clara al situar la entrada de Koldo García en la vida del exministro como un antes y un después. Según Perles, Ábalos dejó de ser una persona accesible y pasó a convertirse en alguien más hermético, más oscuro y más difícil de reconocer. En su intervención televisiva sostuvo que Koldo fue una “mala influencia” para él y corroboró que, según su versión, fue Santos Cerdán quien se lo presentó.

Ese retrato tiene una enorme carga política. Perles no habla solo como una expareja despechada ni como un personaje secundario del culebrón. Habla como alguien que convivió con Ábalos antes, durante y después de su ascenso en el poder. Y su mensaje es demoledor: el exministro cambió, se encerró en sí mismo y dejó que Koldo se convirtiera en una figura omnipresente.

El relato sentimental contra el relato judicial

Ábalos intentó explicar ante el Supremo su relación con Jéssica Rodríguez, el famoso piso y la exposición pública de su vida privada. Reconoció que Alberto Escolano, socio de Víctor de Aldama, pagó el piso de Jéssica, aunque trató de situarlo dentro de una explicación sentimental y provisional. También afirmó que su intimidad había sido “reventada” y que se había convertido en “carne de meme”.

Pero Carolina Perles vino a poner orden en el relato. Para ella, Ábalos se está victimizando y “disfrazando” su versión. La exmujer del exministro insinuó además que el comportamiento de Ábalos responde al temor de que Jéssica pueda tener algún tipo de entendimiento con la Fiscalía, una afirmación que eleva todavía más la tensión entre la vida privada y el procedimiento judicial.

La mujer que vio el derrumbe desde casa

El gran valor político de Carolina Perles en esta historia es que representa el reverso doméstico del caso Koldo. Mientras los informes, los contratos y las declaraciones judiciales reconstruyen la presunta trama desde fuera, ella aporta el relato de lo que se habría vivido puertas adentro: el cambio de carácter de Ábalos, la presencia creciente de Koldo, el distanciamiento familiar y la sensación de que el exministro se había convertido en otra persona.

Por eso su aparición televisiva tiene tanta fuerza. No aporta una prueba judicial definitiva, pero sí una imagen demoledora para Ábalos: la de su propia exmujer desmontando en directo la versión sentimental con la que el exministro intentaba amortiguar el golpe político.

De la política al Sálvame judicial

El caso Ábalos ha terminado mezclando todos los ingredientes de la política espectáculo: el Supremo, los audios, las mascarillas, Koldo, Aldama, Jéssica, los pisos, las mujeres, la exmujer y los platós. Pero sería un error quedarse solo en el morbo. La aparición de Carolina Perles tiene importancia porque ayuda a explicar cómo un asesor como Koldo llegó a ocupar un lugar tan determinante en la vida de un ministro.

El espectáculo televisivo existe, sí. Pero debajo de esa espuma hay una pregunta central: cómo se configuró el círculo de confianza de Ábalos y por qué tantas decisiones, favores y relaciones acabaron orbitando alrededor de Koldo García.

Ábalos, entre el Supremo y su pasado familiar

Ábalos quiso presentarse como un hombre expuesto, traicionado por su intimidad y arrastrado al escarnio público. Carolina Perles, sin embargo, dibujó otro retrato: el de un exministro que, tras conocer a Koldo, se fue alejando de su entorno y entrando en una zona cada vez más turbia.

La exmujer no dicta sentencia, porque eso corresponde al Tribunal Supremo. Pero sí ha colocado ante la opinión pública una imagen muy difícil de borrar: mientras Ábalos intentaba defenderse como víctima, quien compartió su vida salía en televisión para recordar que el problema no empezó con los memes, ni con Jéssica, ni con los platós. Empezó, según ella, cuando Koldo entró por la puerta.

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