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El Juez Portillo deja al desnudo la maniobra de la izquierda para tapar la condena de Ábalos
El juez desmonta en ESdiario TV la campaña para tapar lo esencial: un exministro socialista fue condenado como líder de una organización criminal.
La izquierda ha puesto en marcha su maquinaria habitual: mucho ruido, mucha indignación selectiva y un objetivo claro, tapar lo que de verdad duele al PSOE. Porque lo relevante de la sentencia no es que Víctor de Aldama no entre ahora en prisión, sino que José Luis Ábalos, exministro socialista y hombre fuerte del Gobierno de Pedro Sánchez, aparece condenado como pieza central de una trama criminal.
El juez Fernando Portillo lo explicó sin rodeos en ESdiario TV: el líder de la trama no era Aldama, sino Ábalos. El empresario colaboró, aportó datos y documentos, y por eso obtuvo una rebaja de pena. Ábalos, en cambio, era quien tenía el poder, el cargo y la capacidad para poner en marcha el entramado.
Portillo desmontó así uno de los bulos más repetidos estos días: que la condena a Ábalos es “excesiva”. No lo es. La pena es elevada porque no hablamos de un delito aislado, sino de una acumulación de delitos. Si se cometen varios delitos, muchos de ellos continuados, las penas se suman. No hay misterio ni conspiración judicial: hay Código Penal.
El PSOE descubre ahora la ley
La otra gran maniobra de distracción consiste en presentar a Aldama como un privilegiado. Pero Portillo recordó que la suspensión de la pena está prevista en el artículo 80.3 del Código Penal y se aplica desde hace años. No se ha inventado para Aldama ni para este caso.
El empresario fue condenado a prisión, pero no ingresará por ahora porque las penas por separado no superan los dos años y porque su colaboración fue considerada eficaz. Además, la suspensión tiene condiciones: trabajos en beneficio de la comunidad, decomiso de casi medio millón de euros y no volver a delinquir.
Es decir, Aldama no queda limpio. Pero tampoco se le puede obligar a devolver dinero por delitos de los que ha sido absuelto. Portillo lo resumió con claridad: no se puede exigir que alguien devuelva un dinero que el tribunal no considera robado.
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Puente, la víscera y el sectarismo
Especialmente dura fue la respuesta del juez a Óscar Puente, que ironizó en redes con la sentencia. Portillo calificó esa reacción como fruto de “la víscera y el sectarismo”. Y más llamativo aún: Puente estudió Derecho y ejerció como abogado durante años.
La conclusión es incómoda para el sanchismo: mientras intentan vender que el escándalo es Aldama, la sentencia deja señalado a Ábalos. Y eso es precisamente lo que la izquierda no quiere que se lea.