
Sánchez, Carlos Cuerpo y Yolanda Díaz en el Congreso
Sánchez aplaza otro fracaso y busca acomodo para una Yolanda Díaz incapaz de sacar adelante sus promesas
El Gobierno pospone el decreto de vivienda por falta de apoyos mientras la vicepresidenta acepta su candidatura para dirigir la OIT y abandonar un Sumar en descomposición
El Gobierno de Pedro Sánchez vuelve a recurrir a su estrategia favorita: aplazar los problemas y confiar en que desaparezcan después del verano. El Ejecutivo ha pospuesto la aprobación del Real Decreto de Vivienda ante la falta de apoyos parlamentarios, pese a que sus portavoces daban el acuerdo prácticamente por cerrado.
Se trata de un nuevo golpe para una legislatura marcada por la parálisis. La semana pasada, el Congreso volvió a tumbar el techo de gasto, paso previo para elaborar los Presupuestos Generales del Estado, gracias a los votos de PP, Vox y Junts. Sánchez continúa en La Moncloa, pero cada vez tiene menos capacidad para aprobar sus propias medidas.
El decreto de vivienda queda ahora aparcado hasta después de las vacaciones. Otro patadón hacia delante de un Gobierno que únicamente parece capaz de sacar adelante la permanencia de su presidente en el poder.
Yolanda Díaz prepara la huida
La situación resulta especialmente humillante para Sumar. Yolanda Díaz llegó al Gobierno prometiendo grandes reformas sociales, la reducción de la jornada laboral y una transformación profunda del mercado de trabajo. Sin embargo, buena parte de sus principales compromisos han quedado bloqueados, recortados o directamente olvidados.
Mientras su espacio político se descompone y pierde peso electoral, el Gobierno ha presentado su candidatura para dirigir la Organización Internacional del Trabajo. Díaz ya ha anunciado que acepta el reto y aspira a convertirse en la primera mujer al frente de la institución.
La maniobra tiene todos los ingredientes de una salida de emergencia. Sánchez ofrece un destino internacional a una vicepresidenta que ha tragado con los escándalos del PSOE, los desplantes del presidente y la pérdida constante de influencia dentro del Ejecutivo.
Díaz ha amenazado en numerosas ocasiones con romper la coalición, pero sus enfados nunca han pasado de unas horas. Protesta, eleva el tono y termina permaneciendo en el Consejo de Ministros. Ahora podría recibir como premio un puesto internacional de primer nivel.
Zapatero intenta rebajar el valor de las joyas
A la debilidad parlamentaria se suma la polémica de José Luis Rodríguez Zapatero por las joyas guardadas en una caja fuerte. El expresidente aseguró en Televisión Española que las piezas no tenían valor ni finalidad patrimonial, pese a que las primeras valoraciones superaban ampliamente el millón de euros.
Según se explicó en ESdiario TV, Zapatero estaría buscando una tasación que reduzca el valor de las joyas y limite posibles consecuencias fiscales. Otros expertos, sin embargo, elevarían su precio a varios millones de euros.
Sánchez se marcha así de vacaciones dejando un decreto bloqueado, unos Presupuestos prácticamente imposibles, una vicepresidenta buscando destino fuera de España y nuevos escándalos alrededor del socialismo. El Gobierno no gobierna: resiste, aplaza y reparte puestos.