
José Luis Rodríguez Zapatero
Un tasador dispara a 10 millones las joyas de Zapatero y dinamita su relato de los «regalos de cortesía»
El expresidente prepara una contra-tasación frente a los 1,3 millones fijados inicialmente, mientras Anticorrupción reclama calcular el valor real de mercado y la antigüedad de las piezas
Las joyas encontradas en la caja fuerte del despacho de José Luis Rodríguez Zapatero se están convirtiendo en uno de los grandes quebraderos de cabeza del expresidente socialista. Lejos de apagarse, la polémica crece después de que un tasador haya asegurado que algunas de las piezas podrían elevar el valor total del conjunto hasta los 10 millones de euros.
La cifra multiplica ampliamente los 1.323.915 euros de la valoración preliminar incorporada a la investigación judicial. Una tasación que el propio Zapatero ya ha anunciado que pretende discutir mediante un contrainforme pericial.
El expresidente defendió durante su entrevista en Mañaneros 360, de TVE, que las joyas eran un «regalo de cortesía personal» recibido hace muchos años por parte de un país cuya identidad evitó revelar. También sostuvo que las piezas carecían de una finalidad patrimonial concreta y que llevaba tanto tiempo sin ocuparse de ellas que prácticamente no recordaba su existencia.
Una gargantilla que podría alcanzar los 10 millones
El tasador Isaac, vinculado al negocio Tu Oro Vale Más, ha analizado públicamente algunas imágenes de las joyas. Según su estimación visual, una gargantilla de oro blanco, diamantes y zafiros podría superar el millón de euros, mientras que un conjunto de pulsera, pendientes y anillo rondaría el medio millón.
La pieza más espectacular sería otra gargantilla con grandes rubíes y diamantes engarzados en oro de 18 quilates. El experto sostiene que solo alguno de los rubíes podría superar los 300.000 euros y que el collar completo podría situarse entre los cinco y los diez millones, dependiendo de la calidad, procedencia y singularidad de las piedras.
Se trata, no obstante, de una valoración realizada a partir de imágenes y no de un examen físico de las piezas. La tasación judicial que figura actualmente en la causa continúa siendo la de 1,3 millones, aunque la Fiscalía Anticorrupción ha pedido ampliar el análisis para determinar su valor actual de mercado y la fecha aproximada en la que fueron elaboradas.
Zapatero prepara su batalla por rebajar la tasación
La estrategia del expresidente pasa ahora por cuestionar el método empleado en la primera valoración. Zapatero pretende que se tenga en cuenta no solo el precio actual de mercado, sino también el supuesto valor de las piezas en el momento en el que asegura haberlas recibido.
El problema es que la procedencia de las joyas continúa sin estar completamente acreditada. Zapatero asegura que fueron entregadas como una cortesía personal, mientras la investigación trata de aclarar quién realizó el regalo, cuándo entró en España y si existieron obligaciones tributarias o aduaneras que no fueron atendidas.
El juez José Luis Calama abrió una pieza separada para investigar posibles delitos fiscales y de contrabando relacionados con las joyas encontradas durante el registro del despacho del expresidente. Zapatero mantiene su inocencia y reclama que se respete su presunción de inocencia.
De las «baratijas» a una fortuna en la caja fuerte
La evolución de las explicaciones tampoco ayuda a despejar las sospechas. Primero se habló de recuerdos familiares y regalos de viajes. Después, Zapatero reconoció que procedían de una cortesía de un país extranjero y anunció una contra-tasación para combatir el valor fijado por los peritos.
La incógnita sigue intacta: cómo terminó semejante colección de piedras preciosas y metales nobles guardada durante años en la caja fuerte de una oficina vinculada al expresidente.
Lo que Zapatero presentó como unos regalos sin especial intención patrimonial podría terminar convertido en una fortuna millonaria. Y cuanto más sube la tasación, más difícil resulta sostener que aquellas joyas simplemente estaban allí, olvidadas y sin importancia.