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Escándalo en la Guardia Civil: ordenaron borrar a Marruecos del informe enviado a la jueza Tardón

Según EL Español, el general Peláez habría exigido que el documento no siguiera la línea del informe policial que apuntaba a los gendarmes marroquíes y trasladó la orden recibida del DAO, Manuel Llamas

Más leña al fuego sobre la invasión de Ceuta y el papel que pudo desempeñar Marruecos. La jueza de la Audiencia Nacional María Tardón ya tiene en su poder los informes elaborados por la Policía Nacional y la Guardia Civil, pero una nueva revelación abre la puerta a un escándalo todavía mayor: la posible intervención de la cadena de mando para impedir que uno de esos documentos contradijera el relato de Pedro Sánchez.

Según publica El Español, el general jefe de Información de la Guardia Civil, Luis Peláez Piñeiro, ordenó a sus subordinados eliminar cualquier referencia a Marruecos del informe que debía remitirse a la magistrada. La instrucción habría llegado desde el director adjunto operativo del Instituto Armado, Manuel Llamas, uno de los máximos responsables del cuerpo y hombre respaldado por Fernando Grande-Marlaska. El Español

Fuentes de la unidad aseguran que Peláez reunió a sus mandos después de conocerse el informe elaborado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras de la Policía Nacional. En aquel encuentro habría dejado claro que el documento de la Guardia Civil no podía ir “en la misma línea” ni mencionar expresamente a Marruecos. Posteriormente, el general acudió al despacho del DAO.

Un informe de tres páginas frente a las 55 de la Policía

La diferencia entre ambos documentos resulta difícil de ignorar. Como ya contó ESdiario, el informe policial entregado a Tardón contiene 55 páginas, numerosas imágenes y testimonios sobre la actuación de agentes marroquíes, uniformados y de paisano, durante la entrada de aproximadamente 72.000 personas en Ceuta los días 30 y 31 de julio.

Los investigadores policiales describen una actuación planificada, una permisividad extraordinaria en la frontera y el posible “guiado activo” de los inmigrantes por parte de gendarmes marroquíes. El documento también cuestiona que semejante movilización pudiera ser organizada únicamente por las mafias dedicadas al tráfico de personas. El País

El informe de la Guardia Civil, en cambio, se quedó en apenas tres páginas. Fue elaborado por la UCE-3, unidad especializada en amenazas contra la seguridad nacional y elementos desestabilizadores del Estado, pero prácticamente no aporta información sobre una eventual responsabilidad marroquí y sostiene que los avisos previos no permitían anticipar la magnitud de la crisis. El Español

Una diferencia tan abismal que ahora encuentra una posible explicación en las órdenes denunciadas desde el interior del propio cuerpo.

Una presunta interferencia en una investigación judicial

Si se confirma que los mandos ordenaron excluir deliberadamente información relevante, el problema desbordaría por completo la controversia política. Estaríamos ante una posible interferencia de la cadena de mando en unas diligencias judiciales abiertas para determinar si la entrada masiva afectó a la independencia o a la integridad territorial de España.

La destinataria del informe no era el Ministerio del Interior ni un órgano político, sino una magistrada de la Audiencia Nacional. La jueza Tardón había solicitado información tanto a la Policía como a la Guardia Civil para decidir si existen indicios suficientes para abrir una investigación penal.

Precisamente para evitar injerencias, la magistrada ordenó a los responsables policiales que el contenido de sus pesquisas no fuese compartido con sus superiores y llegara directamente al juzgado. El Independiente

El DAO continúa en su puesto pese a estar imputado

El nombre de Manuel Llamas añade todavía más gravedad al caso. El DAO de la Guardia Civil se encuentra investigado por presuntos delitos de prevaricación y obstrucción a la Justicia dentro del caso Leire Díez, que analiza posibles maniobras para frenar investigaciones de la UCO relacionadas con el Gobierno y el entorno de Sánchez.

Pese a esa imputación, Marlaska decidió mantenerlo al frente de la estructura operativa de la Guardia Civil. Ahora, fuentes internas le atribuyen una nueva orden destinada presuntamente a condicionar el contenido de un informe judicial sobre uno de los episodios más graves vividos en la frontera española.

Marlaska lo califica de “bulo”

El ministro del Interior ha rechazado la información y la ha calificado directamente de “bulo”. Este mismo lunes ha vuelto a defender que Marruecos es un socio fiable y que la cooperación con Rabat resulta “excelente en todos los ámbitos”. Infobae/EFE

Esa es precisamente la tesis que el informe de la Policía amenaza con desmontar. Sánchez y Marlaska sostienen que no existe ninguna prueba objetiva de que Marruecos organizara la invasión, mientras los investigadores describen a agentes marroquíes guiando a los inmigrantes y una operación incompatible con un movimiento espontáneo.

La Guardia Civil tendrá ahora que aclarar si su informe fue elaborado con plena independencia o si sus agentes recibieron instrucciones para proteger el discurso del Gobierno. Porque si la palabra “Marruecos” fue borrada por orden de la cadena de mando, el escándalo ya no consistiría únicamente en lo que ocurrió en Ceuta, sino también en el intento de impedir que la Justicia conociera toda la verdad.