17 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Hundidos, quemados y desaparecidos: el "Gobierno bonito" desquicia al PSOE

Los ministros Ábalos, Celaá y Calviño, este viernes tras la reunión del Consejo de Ministros.

Los ministros Ábalos, Celaá y Calviño, este viernes tras la reunión del Consejo de Ministros.

Los barones rebelados asumen, tras el almuerzo de Sánchez con los líderes regionales más afines, que el presidente pretende seguir con sus actuales ministros. Para ellos, otro lastre más.

Si una convicción unánime extrajeron los líderes regionales del PSOE que este miércoles almorzaron con Pedro Sánchez en La Moncloa para preparar la estrategia de las próximas elecciones de mayo, es que el líder socialista se mantiene en sus trece de agotar lo máximo posible la agónica legislatura.

Y, según las fuentes consultadas por ESdiario, intuyeron que lo piensa hacer con su actual equipo de ministros, el llamado gabinete telegénico, que navega a la deriva víctima de los desleales socios del presidente, la falta de presupuestos, la constante improvisación y la sensación creciente del sálvese quien pueda, esa que se ha instalado ya en todas las estructuras socialistas.

 Y es que a la rebelión de los barones contra el chantaje del independentismo catalán al Gobierno, se suma un Consejo de Ministros que, en boca de un dirigente socialista crítico con su jefe de filas, tiene "aluminosis en tiempo récord".

La crítica que recorre las direcciones territoriales se basa en un diagnóstico unánime: el gabinete de Sánchez, aquel "gobierno bonito" carece de pesos pesados del partido con implicación orgánica  en sus territorios y predicamento entre las bases, es víctima del caos de la descoordinación que los barones atribuyen a la vicepresidenta Carmen Calvo, y tiene graves problemas de comunicación, que se endosa al debe de la portavoz de Sánchez, Isabel Celaá.

Algunos dirigentes territoriales ironizan con los ministros de Sánchez, a los que distribuyen entre los "hundidos", los "quemados" y los "desaparecidos". Y se preguntan como es posible que un gobierno presentado por Sánchez como el de los mejores no haya desfilado presumiendo de imagen y gestión por la campaña andaluza.

 

 

 Page y Lambán, los barones que lideran el "paso adelante" contra Sánchez para evitar que la dabacle andaluza se extienda a todo el PSOE.

 

Tras los sonados fiascos de las dimisiones de Máxim Huerta y Carmen Montón, los barones reclaman "un nuevo pulso" en el núcleo duro del Consejo de Ministros. Por que entre los "hundidos", en los territorios se ubica a la vicepresidenta, a la portavoz, a las ministras de Justicia y Defensa y al gran fichaje mediático de Sánchez, el astronauta Pedro Duque.

Al margen de la patente descoordinación -anuncios, desmentidos y globos sonda-, a Calvo se le achaca el "fiasco monumental" con la exhumación de los restos de Franco, anunciada para fn de año y demorada sine die. A Celáa, que en vez de ser la voz y el rostro del Gobierno dedique cada viernes a abroncar, sea a los periodistas, sea a los partidos de la oposición.

Por su parte, a Dolores Delgado -cuyo nombramiento ya levantó ampollas internas en medio PSOE- se la considera achicharrada por el caso Villarejo. Y a Margarita Robles, por la desautorización pública de Sánchez tras el embrollo con la venta de armas a Arabia Saudí. En la unidad de quemados están también Pedro Duque, por el affaire con su empresa para ahorrarse impuestos con Hacienda, y la responsable de la agenda catalana, Meritxell Batet. Por razones obvias.

En el área económica  muchos dirigentes socialistas tienen la impresión de que hace tiempo que la titular de Economía, Nadia Calviño, está más preocupada por tender puentes con Bruselas -suena como futura comisaria en representación de España-, que en el día a día, que ha asumido la titular de Hacienda, María Jesús Montero. Una Montero que, como ha adelantado el director de ESdiario, Antonio Martín Beaumont, lidera las quinielas para sustituir a Susana Díaz al frente del PSOE-A.

Y entre los desaparecidos, los titulares de Agricultura, Energía y Turismo, Sanidad y Cultura. Luis Planas, Reyes Maroto, María Luisa Carcedo y José Guirao están inéditos. Ningún proyecto suyo relevante ha pasado por la mesa del Consejo de Ministros.

Así, el gobierno bonito se ha convertido en un lastre para el PSOE en apenas seis meses. Y la mejor prueba en boca de un estrega electoral del PSOE castellano manchego: nadie pide ministros para los actos de sus próximas campañas electorales.

 

Comenta esta noticia
Update CMP