28 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

La Justicia abochorna a Podemos por su denuncia: no son bulos, es "la realidad"

Una imagen de Pablo Iglesias en el Senado

Una imagen de Pablo Iglesias en el Senado

La Audiencia ha tumbado una denuncia de la formación morada, dando a Iglesias de su propia medicina, ya que la difusión de vídeos e imágenes está protegida por la libertad de expresión.

Podemos se ha llevado un nuevo golpe en los juzgados. El grupo parlamentario denunció el pasado mes de abril la difusión de imágenes manipuladas a través de las redes sociales en las que se ponía de manifiesto la inacción del Gobierno y la ocultación de datos durante los meses más duros de la pandemia, pero ahora el fiscal de la Audiencia Nacional encargado del caso ha desestimado su escrito, ya que difundir fotografías y vídeos está "protegido por la libertad de expresión" aunque no se correspondan con la realidad.

De hecho, el escrito del fiscal ha ido un paso más allá, puesto que ha asegurado que aunque la fotografía y el vídeo denunciados no corresponden a la tragedia actual, "no es un dato relevante a la hora de considerar los hechos como constitutivos de una injuria".

 Incluso apunta que "en esencia sí responden a la realidad constatada oficialmente y que es la de que en nuestro país están muriendo miles de ciudadanos como consecuencia del virus". "Es decir, la fotografía y el video que acompañan a las críticas al Gobierno pueden no corresponder realmente a imágenes exactas de la tragedia actual, pero eso no es dato relevante", dice, para después añadir que "la imagen sí obecede a la realidad en el enorme número de fallecimientos que obligó a la Comunidad de Madrid a habilitar tanatorios en pistas de hielo", asegura.

La denuncia, en la que se incluía una fotografía en la que aparecen decenas de ataúdes bajo las siglas de PSOE y una referencia del Covid-19 y con la leyenda "la foto por la que están investigando a decenas de policías y sanitarios" y un vídeo en el que se veían cadáveres apilados en bolsas y se decía que las imágenes eran del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, cuando realmente pertenecía a una grabación del hospital de Guayaquil (Ecuador), pretendía calificar los hechos como constitutivos de delito contra las altas instituciones del Estado, de desórdenes públicos y de integración en organización criminal.

Sin embargo, el escrito desmonta esta acusación amparándose en uno de los derechos más aclamados por Podemos, el de la libertad de expresión, citando incluso la doctrina del Tribunal Constitucional en el caso del cantante César Strawberry, defendido hasta la saciedad por la formación morada.

De hecho, estima "estima el imperativo constitucional de respeto a la libertad de expresión que impide extraer conclusiones penales", puesto que los hechos no constituyen un delito de injurias y calumnias al Gobierno ya que en realidad ambos mensajes son "meras manifestaciones críticas contra la acción del Gobierno a raíz de su gestión de la pandemia".

Comenta esta noticia