27 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez alardea de su gestión de la crisis y Casado le da una cura de humildad

Pedro Sánchez durante su intervención en el Congreso.

Pedro Sánchez durante su intervención en el Congreso.

El presidente del Gobierno convoca a los partidos, comunidades y agentes sociales a una reunión la próxima semana pero el líder del PP "finiquita" sus nuevos Pactos de la Moncloa.

La embrionaria idea del presidente del Gobierno de reeditar los Pactos de la Moncloa murió este Jueves Santo poco antes de las 10 de la mañana. 

Fue entonces cuando Pablo Casado subió a la tribuna del Congreso y le dijo a Pedro Sánchez en sede parlamentaria lo que, en realidad, ya le había adelantado de manera informal: "Difícilmente puede aspirar a reescribir la Transición quien no es capaz de negociar un decreto. Lo suyo es un trampantojo". 

Se refería el jefe de los populares a que Sánchez no ha negociado los últimos decretos económicos frente al Covid-19 con el principal partido de la oposición, que ni siquiera ha sido informado de primera mano del contenido de los mismos. 

"En estos casi dos años le hemos ofrecido once pactos de Estado y no hemos obtenido respuesta. No parece sincera su repentina vocación pactista", zanjó Casado

 

No era difícil imaginar que el presidente del Gobierno aprovecharía este atípico Pleno en el Congreso, en mitad de la Semana Santa, para solemnizar su oferta de pacto, que definió como "un gran acuerdo para la reconstrucción económica y social de España".

Lo hizo, y además puso fecha: "Les convoco la próxima semana a todas las fuerzas políticas dispuestas a arrimar el hombro", sostuvo. Y también extendió la convocatoria a las organizaciones empresariales, los sindicatos y los presidentes de comunidades autónomas. 

"¿Están dispuestos? Yo lo estoy. Solo les pido lo que les puedo ofrecer: unidad y lealtad", añadió. Unidad y lealtad fueron, de hecho, las dos palabras que más repitió en su discurso. "¿Qué sentido tiene la división, a quién beneficia la división?". 

Ésas fueron las dos únicas preguntas que formuló el presidente socialista, porque todo lo demás fueron afirmaciones categóricas: "Toda Europa llegó tarde, pero España actuó antes"; "Somos el país que primero decretó el confinamiento, el que más lejos lo ha llevado y uno de los que más pruebas realiza, 20.000 al día"; "esta pandemia no distingue entre norte y sur ni entre izquierda y derecha".    

A lo que Casado replicó: "¿De verdad mantiene que ha hecho todo bien?, ¿no va a pedir perdón?

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