Cuando el ejército valenciano llegó a Madrid

La guerra de la Independencia dejó numerosas efemérides en el antiguo Reino de Valencia, entre ellos que la capital del Turia se convirtiera en capital de España bajo mando francés.

En 1812, Valencia se convertía, ante toda Europa, en capital de España de la mano de los franceses. Fue la primera medida tomada por el rey José I, hermano de Napoleón.

Ese mismo año, tras la apertura del frente ruso, Napoleón pidió a su hermano, rey de España, que intentase llegar a un acuerdo con los españoles y evitar así el frente del sur, que ocupaba a sus tropas cuando más las necesitaba en otros focos europeos. José I intentó entonces, de forma infructuosa, alcanzar un acuerdo con las Cortes de Cádiz. Y justo en el peor momento, llegó la derrota francesa de Arapiles.

El monarca francés, abandonó la capital española, Madrid, para refugiarse en Valencia junto al mariscal Suchet. Hasta aquí trasladó también la Corte y el Gobierno, convirtiendo legalmente a Valencia en capital de España. José Bonaparte incrementó durante los siguientes meses sus desplazamientos por el territorio que aún controlaban las tropas de Napoleón. En invierno volvió a Madrid tras calmarse la situación, aunque la capital seguiría en Valencia. Al inicio del verano del siguiente año, en junio de 1813, se fue a Vitoria donde decide plantar cara al ejército aliado. Aquel acto se convirtió en una gran derrota francesa en la batalla de Vitoria del 13 de junio de 1813. José I y los franceses abandonaron definitivamente la península.

La ciudad del Turia había sido gobernada los seis meses anteriores a su designación como capital por el general Suchet. Los franceses impulsaron algunas reformas en Valencia, casi con la misma intensidad con la que reprimieron a los vecinos que no aceptaban el nuevo gobierno francés. La acción de Suchet vino motivada por la fuerza con la que la ciudad se enfrentó a los franceses, evitando su conquista cuatro años con respecto a otras zonas de la península. La capitulación final se produjo el 8 de enero de 1812. Se produjo tras un duro asedio del general Moncey. De esos mismos días derivaron consecuencias desastrosas para la ciudad, como la demolición del Palacio Real a manos de los defensores. Dice la tradición que para evitar que lo tomara el ejército francés, aunque el expolio del edificio repartió riqueza entre unos pocos.

Junto a Valencia cayó también Sagunto, que se había enfrentado de forma valerosa, también, a Napoleón. Hasta tal punto fue importante la resistencia del Reino de Valencia para el conjunto de España que durante cuatro años, los frentes del Madrid y Zaragoza se sostuvieron gracias al empuje del ejército valenciano. Se trataba de una formación reclutada íntegramente entre los vecinos y ciudadanos del Reino y que lograron contener a los franceses a las puertas de Madrid, así como trasladar y repartir víveres y armas al resto de fuerzas nacionales. Los soldados valencianos fueron enviados con posterioridad a Zaragoza, donde no pudieron sostener el empuje de los franceses. Allí diezmaron de tal forma al cuerpo de ejército valenciano que hubo de ordenarse una nueva recluta para intentar contener el empuje de Napoleón. Sin embargo, la fuerza valenciana ya no se recuperaría del golpe y toda la región caería en 1812.

De aquellos años de Guerra, de franceses y de capitalidad, han trascendido también otros hechos importantes. Quizás alguno de ellos de para nuevas y más extensas historias. No obstante, conviene recordar aquí alguno de ellos, como la del Palleter. Una estatua del Palleter rememora al campesino valenciano que inmortalizó Sorolla en uno de sus lienzos y del que sólo nos ha llegado su sentencia: «Un pobre 'palleter' le declara la guerra a Napoleón. Viva Fernando VII y mueran los traidores».

Cerca de la Lonja de la Seda, en la actual plaza Joan de Vilarrasa, se encontraba el palacio de los Condes de Parcent. Ese fue el primer lugar de residencia, en pleno verano de 1812, el rey José I, seguido de 5.000 carros y una comitiva, instalando la capital de España en Valencia. No muy lejos, en Palacio de Cervelló, vivió el general Suchet hasta 1813.

 

 

 

Vicente Javier Más Torrecillas

Académico de la Real Academia de Cultura Valenciana

Doctor en Historia Contemporánea

 

 

 

 

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