27 de junio de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Alberto Garzón lleva al límite su campaña de desgaste al Rey y levanta ampollas

Alberto Garzón en una audiencia con el Rey en el Palacio de la Zarzuela.

Alberto Garzón en una audiencia con el Rey en el Palacio de la Zarzuela.

Izquierda Unida maniobra en la Audiencia Nacional para ser acusación popular en el "caso Corinna" y su líder sigue empeñado en dinamitar el reinado de Felipe VI a cualquier precio.

La expectación política en torno al caso Corinna no deja de crecer, con la vista puesta en la doble cita de este jueves, una parlamentaria y otra judicial.

En el Congreso de los Diputados se esperan las explicaciones del director del CNI, Félix Sánz Roldán, que el miércoles por la tarde comparecerá ante la Comisión de Secretos Oficiales para desgranar el papel jugado supuestamente por los servicios secretos en este affaire entre el Rey Emérito y su amiga entrañable.

Además, unas horas después de que Sanz Roldán se encerrará con los portavoces parlamentarios, el juez de la Audiencia Nacional Diego de Egea estará tomando declaración el jueves al excomisario José Villarejo, a quien muchos consideran el filtrador de las escuchas de Corinna.

Pero el líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, no tiene suficiente. Y quiere más. En su obsesión por la Monarquía y en su declarada estrategia de poner en aprietos al Rey Felipe VI, el coordinador general de IU ha dado una orden para ir un paso más allá.

Izquierda Unida ha solicitado personarse como acusación popular en la causa. En la solicitud que ha presentado Garzón, los comunistas exponen su "interés en tener conocimiento y poder actuar en la instrucción ante la presunta comisión de diversos delitos de extrema gravedad y que afectarían a diversas instituciones del Estado, incluida la Corona".

En su escrito, IU argumenta que en la pieza separada del conocido como caso Villarejo que el juez abrió la semana pasada existen "elementos que hacen pensar la existencia de una concatenación de conductas altamente irregulares y reiteradas en el tiempo que, siendo penalmente relevantes, causan a su vez un grave descrédito al funcionamiento democrático de nuestro país".

Garzón justifica su intención de ser acusación popular en este caso porque entre los principios que defiende están "la salvaguarda de los intereses de la ciudadanía, la interdicción de la arbitrariedad, la defensa del patrimonio y erario público, la lucha contra la corrupción institucional y la erradicación de los espacios de impunidad penal".

En las cintas que supuestamente grabó Villarejo, además de revelar que el Rey Juan Carlos tenía cuentas en Suiza y cobraba comisiones, la princesa Corinna criticaba la actuación de los servicios secretos españoles hacia ella. También aseguraba que el padre del Rey la utilizó como testaferro para ocultar patrimonio en el extranjero.

Precisamente este lunes, Podemos, ERC, PDeCAT, Compromís y Bildu ha registrado en el Congreso la petición de creación de una comisión de investigación sobre las supuestas irregularidades cometidas por el Rey Juan Carlos I a juzgar por las citadas revelaciones realizadas por Corinna zu Sayn-Wittgenstein.

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