14 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

"Uno de los suyos" tumba la contradicciones de Sánchez y le deja al descubierto

Pedro Sánchez  y su doble rasero.

Pedro Sánchez y su doble rasero.

Nada peor que el fuego amigo cuando además la falta de planificación. Las cifras cantan y el Gobierno se ha quedado sin argumentos" hasta tal punto que ha tirado de eslóganes vanos y tópicos

Este martes Antonio Martín Beaumont pone en La Razón el penúltimo ejemplo de la falta de planificación de la estrategia sanitaria del Gobierno ante la crisis: "La Moncloa mantuvo el sábado un encuentro informal con la prensa para dar detalles sobre la desescalada. Se sostuvo que en la fase 1 no sería posible desplazarse a segundas residencias. Se quería evitar las actividades adicionales que implican esos movimientos, como las necesarias visitas al supermercado para llenar la nevera. Apenas unas horas más tarde, Pedro Sánchez, en su habitual Aló Presidente, dio carta de naturaleza al cambio de domicilio, siempre y cuando se encuentre en la misma provincia. Ante tal diferencia de criterio entre el presidente y los responsables de la etapa hacia la "nueva normalidad", la Secretaría de Estado de Comunicación se apresuró a aclarar, seguramente improvisando, que Sanidad había modificado su interpretación de la orden ministerial publicada en el BOE".

Beaumont no tiene dudas: "Que el país se entere los sábados de lo que debe hacer los lunes tiene ingratas consecuencias. De ello son especialmente conscientes los gobiernos autonómicos". Y encima "pocas se han podido sentir víctimas de una arbitrariedad tan flagrante como la Comunidad Valenciana y Andalucía; ambas en puertas de una vital temporada turística".

 Y es que a Sánchez, nada le ha importado el daño a la imagen de ambas regiones al frenar el cambio de etapa de sus costas y cotejar el caso con el País Vasco, en su totalidad en fase 1 teniendo índices de contagio superiores, no ha hecho sino alimentar la sensación de una burda injusticia.

Vamos que el proceso "carece de criterios claros, objetivos y transparentes. Las cifras cantan y el Gobierno se ha quedado sin argumentos" hasta tal punto que ha tirado de eslóganes vanos y tópicos, como el de la necesaria "prudencia".

Pero la realidad es terca y Pedro Sánchez, y en su nombre Carmen Calvo e Iván Redondo, han cedido una vez más a las imposiciones del PNV: "Las cortinas de humo no pueden ocultar la verdad de que objetivo prioritario ha sido garantizar la estabilidad política del presidente". 

A todo esto, en La Moncloa han podido enfadarse con la negativa de "uno de los nuestros" (el socialista Ximo Puig) a morderse la lengua alegando que "es evidente que se ha hecho un traje a medida de Euskadi".

Más aún llama la atención del director de ESdiario que su análisis de situación de 235 páginas, publicado en el portal de la Generalitat, no haya recibido un documento de respuesta negro sobre blanco: "Su rebelión, como la de otros mandatarios de diferente color político, demuestra que la desescalada, al igual que los famosos expertos "secretos" que toman las decisiones, siempre debió ser transparente".

En conclusión, es probable que a estas alturas Sánchez se arrepienta de la irresponsabilidad de haber dado alas a un plan que ha abierto la caja de Pandora: "El Gobierno ha quedado al descubierto, atrapado en parámetros diferentes y contradictorios. Ahora, si no aplica luz y taquígrafos a la transición, el fuego territorial está servido. Ya hay, incluso en La Moncloa, estrechos colaboradores del presidente muy partidarios de una veloz corrección en toda regla. Sobre Valencia y Andalucía no caben dudas. Lo de Madrid, sin embargo, es harina de otro costal".

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