29 de noviembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Iglesias tenía más interés en el presidente del Supremo que en saludar al Rey

El Rey saludando a Iglesias ante el desdén de éste.

El Rey saludando a Iglesias ante el desdén de éste.

Todas las atenciones que no tuvo con el jefe del Estado sí se las dedicó al presidente del alto tribunal que tiene en su mano el destino judicial y político del vicepresidente segundo.

Fuera por voluntad propia o por sugerencia de Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y su mascarilla republicana estuvieron este lunes en el Patio de la Armería del Palacio Real. Él y el resto de ministros de Unidas Podemos, aunque ninguno de ellos hizo una sola mención a la Fiesta Nacional en sus redes sociales, donde en otras ocasiones son muy activos. 

La imagen del vicepresidente de Derechos Sociales hierático, impasible, mientras Felipe VI saludaba uno por uno a los miembros del Ejecutivo de coalición fue una de las más comentadas de la jornada. Y por si a alguien le quedaba duda de la intencionalidad del gesto, ahí estuvo Juan Carlos Monedero para despejarlas horas después con este tuit:

 

Las nulas atenciones que Iglesias tuvo para con el jefe del Estado y el resto de la Familia Real contrastaron con el empeño que puso en coincidir a solas con el presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes.

El número tres del Gobierno se hizo el encontradizo para tener unos minutos con el presidente del alto tribunal que, en las próximas semanas, ha de decidir si abre una causa contra él por los presuntos delitos de denuncia falsa, descubrimiento y revelación de secretos con agravante de género y daños informáticos por el robo del teléfono móvil de su exasesora Dina Bouselham.

Iglesias y Lesmes después de que se les unieran los presidentes del Constitucional y del Senado.

 

Será, en concreto, la Sala de Admisiones del Supremo la que declinará la balanza, bajo la presidencia de Manuel Marchena (y junto a cuatro jueces más). Ello después de recibir un informe de la Fiscalía que Dolores Delgado ha encargado al teniente fiscal del Supremo, Luis Navajas. El mismo que se opuso a que el tribunal admitiera a trámite las querellas presentadas contra diversos miembros del Gobierno por su posible responsabilidad penal en la gestión de la pandemia. 

Nada ha trascendido del contenido de la conversación entre Iglesias y Lesmes, días después de que el vicepresidente segundo presumiera en una entrevista en RAC1 de saber de antemano que el Supremo no le iba a tocar. "Todo el mundo sabe qué dirá el Supremo. Todos lo sabemos", sostuvo el también líder de Podemos.

Éste afirmó que es "absolutamente imposible" que el Supremo le impute. "Sería inconcebible que en una democracia europea ocurriera algo así", llegó a decir, tratando de condicionar la decisión judicial de la que probablemente dependa su futuro en el Gobierno. Porque en caso de serlo Pedro Sánchez lo tendría muy difícil para mantener a su socio en el Consejo de Ministros. 

También la semana pasada, y en paralelo, el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón -el que elevó la exposición razonada al Supremo- denunció amenazas de muerte de, según él, el entorno morado. 

Después de un tiempo a solas se unieron a la conversación de Iglesias y Lesmes el presidente del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas, y la del Senado, Pilar Llop, que es juez. 

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