02 de diciembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Los tejemanejes de la vicepresidenta Ribera y su poderoso marido en la sombra

La dimisión de Sevilla como presidente de Red Eléctrica es la historia de una enemistad. Cuentan en su entorno que el matrimonio, de rancio abolengo en el PSOE, le hizo la vida imposible.

El Gobierno de coalición acaba de echar a andar y ya tiene dos dimisiones en su corto historial: la de la directora general de Igualdad de Trato y Diversidad Étnico Racial porque es blanca y eso podía herir sensibilidades y la del presidente de Red Eléctrica, Jordi Sevilla

Este último es, a su vez, la primera cabeza que se cobra la flamante vicepresidenta de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera, que nunca tuvo a quien fuera ministro de Administraciones Públicas con Zapatero entre sus amistades. Más bien todo lo contrario.

La dimisión de Sevilla se hará oficial este martes en el Consejo de Administración de REE, aunque el interesado se la adelantó este lunes a algunos de los consejeros. Según su versión, está cansado de que Ribera se entrometa en Red Eléctrica y no respete su autonomía (el Estado tiene la quinta parte de su propiedad a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, pero el resto es de fondos privados). 

La guerra de Sevilla no es solo con ella, sino también con el marido de la vicepresidenta, Mariano Bacigalupo, consejero de la Comisión Nacional de Mercados y de la Competencia en el área de supervisión regulatoria -entró a propuesta del PSOE en 2017- y uno de los nombres que suenan para presidir el organismo regulador.

Ambos forman un matrimonio de rancio abolengo en el PSOE de Madrid. Y entre los dos, dicen fuentes cercanas a Sevilla, le han hecho la vida imposible para forzar su marcha y colocar a alguien de su cuerda. El punto de inflexión se produjo en noviembre del año pasado, cuando la CNMC rebajó la retribución de las eléctricas, incluida Red Eléctrica, lo que hizo que su presidente pusiera el grito en el cielo.

No obstante la mala relación venía de antes. Cuando Pedro Sánchez puso a Sevilla y a Ribera a trabajar juntos en el programa económico de las generales de diciembre de 2015, saltaron chispas entre ambos. En ese equipo también estaba Silvina Bacigalupo, catedrática de Derecho Penal, cuñada de la ahora vicepresidenta y actualmente presidenta de Transparencia Internacional en España.

De momento el matrimonio Bacigalupo-Ribera se ha cobrado la primera pieza, aunque su ambición es mayor. Ahora la batalla es conseguir que él sea elegido presidente de la CNMC, con el conflicto de interés que ello supondría. Porque el organismo regulador ha de mantener su independencia del sector, pero también del Gobierno.

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