24 de octubre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Las bombas desactivadas por Zidane

Zizou es un experto en desactiuvar bombas ante el final de temporada. Descubre las bombas que le han dejado y cómo las ha desactivado. ¡Un crack!

El Real Madrid es actualmente líder de La Liga, gracias a los triunfos cosechados tras el parón por la pandemia de coronavirus y a la planificación y estrategia de Zizou... sobre todo para desactivar las bombas que han dejado en la mesa del despacho. Gracias a ello los merengues sacan una suculenta ventaja de 4 puntos al Barça.

Sin embargo, no todo es fruto de lo hecho antes de la suspensión del campeonato nacional liguero. Zinedine Zidane era consciente de que restaban 11 finales, de las cuales sacó nota perfecta en cuatro de ellas.

Una de las grandes preocupaciones del club en marzo desapareció. Las bombas que dinamitaban el camino del Madrid hacia sus esperanzas de levantar un nuevo trofeo liguero, se vieron desactivadas por el COVID- 19, que por fortuna no infectó a ninguno de los merengues.

El belga Edén Hazard y Marco Asensio vieron una oportunidad para reaparecer en la temporada y lo más importante: aportar en una Liga caliente y pandémica. Ni en el mejor guión cinematográfico se esperaba un desarrollo y, seguramente un final, como el que estamos observando. Sí, pero hasta el momento Zidane ha dado con el antídoto.

Otra bomba desactivada por el francés fue el rendimiento físico de sus jugadores

Otra bomba desactivada por el francés fue el rendimiento físico de sus jugadores. Todos regresaron en buena forma, se ha notado en cada uno de los partidos. Pero como ha sido habitual, el entrenador blanco ha echado mano de la plantilla y ha ejecutado constantemente sus rotaciones. Todos han jugado. Uno más que otros.

James y Bale... las bombas estaban en casa

En una segunda tarea y, a lo "Bomberman", Zidane ha tenido que seguir lidiando con las actitudes de Gareth Bale y un cada vez más desatinado James Rodríguez, este último muy polémico tras unas recientes declaraciones en las cuales dejó de manifiesto su disgusto por no tener más minutos.

"Si me dan a elegir, escogería un club donde pudiera mostrar mis capacidades. Estoy pensando en el futuro y en que donde esté, tengo que rendir a mi máximo nivel”, expresó el colombiano durante una entrevista a Caracol Colombia.

Ante la insistencia de la prensa, Zidane no se arrugó y enfatizó que las relaciones con James no están en mal estado y sus decisiones son por el equipo. "No voy a explicar nada, soy el entrenador, estamos todos aquí y James es un jugador más. Quiere jugar, como todos, es normal, quiere jugar más, pero al final son decisiones y yo intento hacer las cosas como entrenador del Real Madrid”, dijo.

Esa bomba tal vez no termina de explotar, pero de momento, el francés tiene claro su esquema y en el mismo no tiene espacio James. Al menos, no como él lo desearía.

En el caso de Bale, la situación no es menos complicada. El jugador galés, junto a James, le está dando la razón a Zidane y haciéndole sus decisiones más fáciles. Fue titular contra Mallorca, en un partido que se resolvió gracias a un gol de Sergio Ramos, el defensor más anotador de la historia de La Liga.

No es que sea malo para el Madrid que Ramos anote goles. Sí para Bale, que es el jugador más caro de la plantilla y al que se trajo para ver la portería más frecuentemente.

Con el partido del miércoles, el británico sumó su aparición número 20 de la temporada (apenas 13 como titular) con un saldo de tres goles y dos asistencias. Números muy deprimentes, para uno de los hombres, llamados a sustituir la ausencia del portugués Cristiano Ronaldo.

Dada la baja producción, tanto de Bale como de James -quien además tiró al traste su traspaso al Atlético de Madrid-, se podría decir que Zidane debe estar menos pendiente de esas bombas, aunque seguro que seguirán en la órbita.

Las quejas de Piqué

La Liga se calienta y quienes pugnan por el título también. Aunque desde Valdebebas se sabe que la bomba atómica estaba por explotar desde Barcelona. ¿Quién lo haría? El de siempre y no menos polémico: Gerard Piqué.

Al esposo de la cantante colombiana Shakira, ni la pandemia del coronavirus lo cambia... Tras el empate frente al Sevilla, lanzó el ladrillo que ha roto la ventana hasta el final de La Liga.

"Creo que va a ser muy difícil ganar esta Liga. Nosotros vamos a hacer todo lo posible, pero supongo que se van a perder pocos puntos. Visto lo visto, el Real Madrid va a ser muy complicado que pierda puntos. Lo vamos a intentar", indicó Piqué, en declaraciones a Movistar+, con tono "pesimista".

Sus palabras consiguieron eco en la jornada siguiente: Real Sociedad vs. Real Madrid. El partido terminó 1-2 a favor de los blancos y generó polémica, más en las redes sociales que en el campo.

La palabra "robo" se posicionó como tendencia en Twitter a nivel mundial. En la rueda de prensa tras el encuentro se dijo poco, pero Zidane volvió a desconectar otro posible estallido. Primero: sus jugadores no hicieron mención al hecho ese día. Segundo: él solito cargó contra Piqué.

"Soy como soy. Es mi forma de ser. No me quejo. Tengo la suerte de trabajar en lo que me gusta"

"Soy como soy. Es mi forma de ser. No me quejo. Tengo la suerte de trabajar en lo que me gusta. Me puedo quejar en la vida como mucha gente, pero en esto concreto no cambiará nada si me quejo o no. Soy muy positivo en mi vida (...) como siempre esto es algo que diga una cosa u otra un jugador, lo que me interesa a mi es el partido de mañana. Tengo mi opinión, pero no responderé a Piqué. Puede pasar lo mismo al revés. Cada uno es libre de opinar. Yo solo pienso en el partido, que es lo que nos anima a nosotros. Nada más", dijo.

A Zidane le quedan cuatro finales por desactivar para mantener viva la esperanza. La historia continuará esta noche ante el Alavés en el Alfredo Di Stéfano, nuevo templo blanco.

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