Ciudadanos: ante el reto de reanimar a sus bases o morir en el intento

El comité autonómico de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana tiene una ardua tarea por delante

El comité autonómico de Ciudadanos en la Comunidad Valenciana tiene una ardua tarea por delante

El partido ha empezado a balbucear con la renovación orgánica un año después de su descalabro electoral. "Desapego", "esto no lo levante nadie", es la situación que afronta el comité

La pandemia está saturando los hospitales y suprimiendo la vida social. Esta situación afecta a la vida interna de los partidos y, en especial, daña a uno que está en pleno proceso de reestructuración: Ciudadanos. "La falta de reuniones incrementa el desapego que ya existe", señala al respecto un destacado concejal de la formación de Inés Arrimadas consultado por EsdiarioCV, que no duda en afirmar que "el partido está muerto internamente".

Ciudadanos ha afrontado una compleja reconversión que comenzó hace ya prácticamente un año, con la debacle electoral de la candidatura encabezada por Albert Rivera. Su abandono de la presidencia inició un largo proceso de renovación que la gestora alargó al máximo, hasta el punto de que se cruzó con el estado de alarma y la pandemia y obligó a demorar todavía más esta travesía por el desierto de la política interna.

La asamblea que ratificó los cargos y la reorientación del partido no se consumó hasta los albores de mayo. A partir de ahí, y una vez solventada la papeleta estatal, quedaba confirmar o cambiar los liderazgos autonómicos. Con la virulencia del covid-19 y la tambaleante situación nacional como prioridades, no fue hasta el 28 de septiembre cuando el Comité Ejecutivo Nacional dio a conocer el nombre de las personas que conformarían su órgano homólogo en la Comunidad Valenciana. 

 

No obstante, todavía se retrasaría más su entrada en funcionamiento, ya que esperaron hasta que el vicesecretario general, Carlos Cuadrado, pudiera hacer un hueco en su agenda. Esto ocurrió el pasado 20 de octubre, día en que continuó -aunque sin finalizar todavía- el reparto de cargos en el citado comité, ya que aunque los principales eran conocidos desde el 28 de septiembre, faltaba confirmar algunos, como que Vicente Ten se ocuparía de la secretaría de Programas o que Fernando Giner haría lo propio con Relaciones Institucionales.

Por tanto, en la práctica el comité autonómico de Ciudadanos está empezando a desarrollar su labor un año después de la hecatombe electoral para su partido de noviembre de 2019. En este tiempo la afiliación y, sobre todo, los concejales, han pasado por diversos estados de ánimos, que se han visto afectados por el decaimiento de la actividad en el partido.

Ha transcurrido un año y únicamente han cambiado el comité ejecutivo nacional y los autonómicos. Quedan por delante los provinciales -previsiblemente en la primera quincena de noviembre-, los comarcales y los locales. La configuración de estos últimos constituye uno de los principales retos de la nueva secretaria de organización, Teresa Ortiz, tal como explicaba en su primera entrevista, en EsdiarioCV.

No obstante, este proceso, según apuntan fuentes que conocen bien los entresijos del partido, podría alargarse seguro hasta verano. Y más en la situación actual del agravamiento de la pandemia y dentro de una formación, Ciudadanos, que delega muy poco las decisiones, ya que hasta que la dirección nacional, sumida ahora en otros debates, no las autoriza no las puede realizar.

"Esto ya no lo levanta nadie", lamenta otro concejal, que indica que la lentitud de todo el proceso y la política del partido "han agotado la paciencia de las bases". Este edil lanza una advertencia, que podría trocar lo que ahora es "desapego", como señalaba su compañero citado anteriormente, en algo peor. "Ahora quedan todavía dos años y medio, pero veremos cuando se acerquen las próximas elecciones locales", avisa.

¿En qué se basa para hacer esa afirmación? Por una parte, "en la nula autocrítica", que se ha plasmado en la elección, desde su punto de vista y del de otras fuentes consultadas, del actual comité ejecutivo autonómico, que no les ha deparado "sorpresas positivas".

También, en la escasa participación. Un ejemplo fue la merienda ´telemática´ del síndic Toni Cantó y del vicesecretario general Carlos Cuadrado, con afiliados el 20 de octubre. Resultaba complicado ese día encontrar a alguna fuente que hubiera participado. Finalmente, el resumen fue "se conectó alrededor de un centenar de afiliados y apenas hubo preguntas". Entre los ausentes, diputados autonómicos y numerosos altos cargos del partido.

Y esa escasa intervención se percibe en grupos de whatsapp activos en el pasado, como el de coordinadores locales en la provincia de Valencia, que está "paralizado, con actividad cero".

"La actividad casi se limita a los concejales, que bastante tienen con realizar su trabajo. Afiliados cada vez hay menos", señala otro edil, quien también lamenta que en la designación del comité "no se haya producido una revolución, que era lo que necesitábamos".

Y en este contexto, otra cuestión que también origina incertidumbre consiste en las decisiones políticas adoptadas desde la cúpula del partido en cuestiones clave como el respaldo al estado de alarma. El tuit publicado y luego borrado de la diputada nacional Marta Martín revela un sentimiento que cuenta con un importante sustento entre la afiliación.

En esta coyuntura comienza el nuevo equipo directivo autonómico, con una secretaria de organización que despierta cierta curiosidad entre los menos ´desapegados´ y con alguna incorporación que puede suponer algún cambio de dinámica, como la de José Cruz, secretario de Acción Institucional en la provincia de Valencia y coordinador de una de las agrupaciones locales más activas, la de Tavernes Blanques.

"Vamos a poner al afiliado en el centro del partido y a recuperar la ilusión del votante". La frase, en la que insistieron tanto Cantó como Cuadrado en la presentación del nuevo comité valenciano, no resulta baladí. Saben bien en qué situación interna se encuentra Ciudadanos y su necesidad de reanimación urgente.

Como recordaba un concejal antes citado al preguntarle EsdiarioCV, "aún quedan dos años y medio". Para bien o para mal. Es el tiempo que marca la meta del partido. Antes de que llegue, si quiere entrar igualando como mínimo los registros electorales de mayo de 2019, tendrán que empezar a esprintar para disponer de opciones para competir.

 

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