28 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

El Gobierno, acorralado, chantajea a Casado tras una llamada: alarma o "caos"

Illa y Ábalos, este lunes en La Moncloa.

Illa y Ábalos, este lunes en La Moncloa.

Sánchez se ha visto forzado a descolgar el teléfono y llamar al líder del PP, que le ha dicho que no puede seguir apoyando incondicionalmente sus prórrogas. Brutal campaña de presión.

Alerta roja en La Moncloa. El Gobierno le ha visto este lunes las orejas al lobo. Pedro Sánchez ha acabado, con su caótica gestión, agotando la paciencia de propios y extraños. De sus socios de investidura y de los partidos de la oposición.

La tercera prórroga del estado de alarma está tan en el aire, que el presidente se ha visto obligado a descolgar el teléfono para pedir auxilio a Pablo Casado. Exige un nuevo cheque en blanco que el PP no está dispuesto a extender a cualquier precio. Así que el Gobierno se lanza a la estrategia del miedo: o más alarma al gusto de Sánchez o el "caos ecónomico y sanitario".

Este es el mensaje que le ha trasladado el presidente a Casado, según ha revelado el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, que junto a Salvador Illa, se ha abonado también a ese o yo o el caos.

Ábalos ha resumido así la charla que Sánchez y Casado han mantenido y que ha durado una hora. "Parece ser que el presidente del PP ha dicho que no va a apoyar esta medida, al menos es la interpretación que tenemos. Y el inquilino de Moncloa le ha advertido que esa actitud nos puede llevar a un caos sanitario y económico", ha revelado el número tres del PSOE, que ha censurado además que "nadie" propone una alternativa "porque no la hay".

Ha asegurado que no quiere ser "alarmista", pero que sin esta declaración de excepcionalidad toda la actividad deberá recuperarse, trabajos y estudios, ha dicho, y se corre el riesgo de que se produzca un rebrote de contagios por coronavirus. "Es tanto como condenarnos a un caos del que algunos tendrán que ser responsables". Obviando, eso sí, que existen otros mecanismos que los propios presidentes autonómicos han puesto sobre la mesa, como la Ley de Salud Pública.

Pero, en la misma línea argumental, el ministro de Sanidad, ha juzgado "imprescindible" mantener el estado de alarma durante toda la fase "compleja" de transición hacia la llamada "nueva normalidad" porque ha demostrado su eficacia para reducir la tasa de contagio del nuevo coronavirus.

Y porque permitiría, ha explicado, reaccionar con rapidez ante un eventual rebrote en este periodo en el que se irán aliviando de forma progresiva las restricciones a los desplazamientos, los contactos sociales y la actividad económica.

Illa ha afirmado que el estado de alarma cuenta, a juicio del Ejecutivo, con un "alto respaldo ciudadano", por lo que ha hecho un llamamiento a los partidos políticos que comienzan a cuestionar su mantenimiento a "mejor no hacer experimentos que pueden llevar al caos".

El plan de Arrimadas

Por su parte, la presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha anunciado que este lunes hablará también con Sánchez y le propondrá una hoja de ruta para que se puedan mantener las medidas sanitarias, controlar la propagación del coronavirus y prolongar las ayudas económicas y sociales "sin necesidad de extender el estado de alarma".

Arrimadas no ha aclarado qué votará su grupo parlamentario el miércoles cuando el Gobierno plantee la cuarta prórroga, pero ha dicho que siempre piensan en "el interés general de los españoles" y que no van a "poner en peligro" a los ciudadanos "quitándoles la protección jurídica, social y sanitaria o la coordinación para evitar un caos en un momento como este".

Al mismo tiempo, exigirá a Sánchez que "vaya preparando la salida del estado de alarma", proponiendo extender las medidas económicas y sociales cuando éste ya no esté vigente, aplicar un plan sanitario en coordinación con las comunidades autónomas, valorar distintas opciones jurídicas para poder actuar ante posibles rebrotes del virus y mantener la interlocución con la oposición al menos una vez por semana.

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