15 de noviembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Las veces que Sánchez aplaudía al mismo Podemos que ahora tacha de peligro

El líder del PSOE "confiesa" ahora que no hubo bloqueo, sino veto suyo a Podemos por miedo a sus ministros. Pero hace nada hacía cantos al acuerdo con Pablo Iglesias con entusiasmo.

Pedro Sánchez se ha delatado a sí mismo: no hubo bloqueo de Podemos a su investidura, acusó desde el Congreso este mismo miércoles, sino un veto suyo a la coalición que reconoció en La Sexta: podía haber logrado la presidencia, dijo, pero no hubiese podido dormir con ministros podemitas en el Gobierno. "Ni tampoco el 95% de los españoles".

Las palabras del presidente en funciones vuelven a contradecir las que, él mismo, ha pronunciado en incontables ocasiones a favor de entenderse y pactar con Podemos, algo que de facto ha venido haciendo desde 2015: Madrid, Barcelona, Castilla-La Mancha o Navarra, entre decenas de casos, han sido gobernadas o lo están en la actualidad gracias a acuerdos de socialistas con los morados.

 

También la moción de censura y los Presupuestos Generales del Estado de 2019, finalmente abortados por ERC, tienen la firma conjunta. Pero hay un caso especialmente espeluznante para constatar cómo Sánchez cambia de discurso, de manera radical, en los referente a Podemos.

Ocurrió en 2016, cuando el propio PSOE provocó su dimisión como secretario general y él abandonó el Congreso al grito de "No es no" a Rajoy. Ya dimisionario y a punto de recorrer España en un modesto coche para reunirse con militantes y preparar las Primarias que finalmente le ganaría a Susana Díaz, se fue al programa de Jordi Évole a hacer un canto en favor de Podemos y a afirmar algo gravísimo.

 

 

Nada menos señaló que el acuerdo entre ambos fue imposible por una especie de conspiración económica, política y mediática que torpedeó un entendimiento entre Sánchez e Iglesias que ambos buscaban. Y dijo, incluso, que "he cometido errores, como llamar populista a Podemos".

 Desde entonces y hasta el pasado 25 de abril, todo lo que Sánchez ha hecho con Podemos ha sido pactar, tildarle de socio preferente, ofrecerle una vicepresidencia y tres ministerios e incluso agradecerle su papel donde la legislatura de la moción de censura. 

 

 

Aún más, solo tres días antes de votar, el pasado 28 de abril, el candidato del PSOE insistía en una entrevista con El País que "no tenía problemas" en gobernar en coalición con el mismo partido al que ahora, para justificar otro adelanto electoral, acusa de provocar insomnio y, en definitiva, ser un peligro público.

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