16 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Un arreglo "a la catalana" para solucionar el espionaje en el Barça

Jaume Roures, presidente del Grupo Mediapro.

Jaume Roures, presidente del Grupo Mediapro.

Roures quiso que el asunto se mantuviera en privado pero la respuesta de Sandro Rosell fue tan surrealista que no volvieron a hablar. Ahora la denuncia interpuesta se airea en los medios.

El presidente del Grupo Mediapro, Jaume Roures, aseguró este viernes que el expresidente del FC Barcelona Sandro Rosell, a quien puso una querella por presunto espionaje industrial, no solo espió los correos electrónicos de la compañía audiovisual sino que también lo hacía "desde fuera" como candidato y después como presidente "a todos" en el club, incluido al entrenador de entonces, Pep Guardiola, quien fue alertado de ello por el propio Roures antes de que tomara la decisión de irse del club blaugrana.

"Rosell espió a todos en el club, al entrenador, a los empleados, al director general, al presidente. Pep Guardiola lo sabía, es uno de los primeros a los que se lo expliqué porque vivía en aquella casa y era bueno que supiera dónde estaba. No tengo por qué pensar que esto tuviera que ver con su salida del Barça, pero lo sabía", esgrimió Roures en la rueda de prensa donde explicó los motivos de su querella. 

De hecho, la denuncia alcanzó también al propio FC Barcelona, a Joan Carles Raventós, responsable de las secciones deportivas del club, a Robert Cama, encargado de IT de Mediapro hasta octubre de 2011, a Bonus Sport Marketing y a Socktel Servicios Informáticos.

¿Porqué ahora y no en 2011 cuando ocurrieron los hechos? 

"Por responsabilidad de empresa y la guerra del fútbol (contra Prisa), nos hemos callado durante cuatro años. Sandro Rosell es miserable y mezquino", expuso Roures. Los hechos se produjeron "entre al menos el año 2009 y octubre de 2011" y cuando lo descubrió fue "a pedir explicaciones" al entonces presidente del Barcelona. "Me dijeron: 'Debemos arreglarlo a la catalana', hoy por ti y mañana por mí. Pero yo catalán soy profundo, pero nada gilipollas. No he vuelto a charlar con Sandro", incidió. 

Fue a mediados de octubre de 2011, cuando todo esto estalló. "Esperamos que salga toda la mierda y que quede retratado el personaje y su entorno, que la gente se quite la venda de los ojos", confió el presidente del grupo. 

Entre los correos conseguidos sin permiso, tal y como expuso Roures, existen temas que involucran correspondencia personal con Joan Laporta con cosas tan interesantes como un decodificador de Gol T no le funcionaba, la renovación de Pep y Tito Vilanova o conversaciones con Andreu Buenafuente para llevar a Woody Allen a su programa.

Desde su punto de vista, el FC Barcelona es "víctima y coautor", y avisa que tiene constancia de que "Josep Maria Bartomeu lo sabía, y lo sé porque me lo ha dicho", declaró.

 

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