La estrategia de Sánchez para la financiación autonómica choca con la de Puig

Puig y Pedro Sánchez.

Puig y Pedro Sánchez.

El PSOE federal quiere que la reforma financiera sea incluída en la reforma general del Estado, con la complicación añadida que ello supondría para los intereses valencianos.

Una de las condiciones que Pedro Sánchez impuso a Mariano Rajoy para su apoyo a la salida proyectada por el presidente del Gobierno para la actual crisis catalana fue la de la creación de una comisión que estudie la reforma del modelo de Estado, es decir, de la Constitución. La comisión se constituye este miércoles en el Congreso. Pero lo que ha pasado casi inadvertido es que el PSOE quiere incluir en ella el debate sobre el sistema de financiación autonómica, con lo que los acuerdos se complicarían.

Seguramente por esa razón Mariano Rajoy ha remitido las preguntas sobre ambas reformas que le han hecho este martes en una entrevista radiofónica a lo que pueda suceder en el seno de esa “comisión no permanente para la evaluación y modernización del Estado Autonómico”. Rajoy, en sus primera entrevista tras el estallido de la crisis catalana, ha dicho en COPE que es “partidario de un modelo (de financiación) que afecte a todos”, en clara alusión a que no ve a Cataluña negociando aparte, y que “es imposible y no deseable” reformar el modelo sin el concurso del PSOE, una postura que ya avanzó durante la Interparlamentaria que su partido celebró en Alboraya al final del verano.

También la presidenta de los populares valencianos, Isabel Bonig, se ha referido a la cuestión y se ha mostrado sorprendida porque Ximo Puig no haya contado públicamente la intención de Pedro Sánchez de incluir la financiación autonómica en la negociación general del modelo de Estado, por lo que le ha retado a explicarlo.

De momento las citas específicas sobre la financiación (pero sin reforma constitucional) son el Consejo de Política Fiscal y Financiera, cuya próxima reunión aún no no tiene fecha, y la Comisión de Expertos sobre el modelo de financiación, que está prevista para el día 24.

En todo caso el PP valenciano ha anunciado por boca de su presidenta que exigirá dos condiciones para cuando la negociación financiera sea efectiva: que no implique una subida de impuestos y que todo el dinero que se obtenga de la revisión sea “finalista”, es decir, se dedique a sanidad, educación o servicios sociales.

PGE

Pero la postura del PP de la Comunidad es que, tras la manifestación, habrá que descender a las cosas concretas, y la más inminente son los Presupuestos Generales del Estado para 2018. Bonig, tras su entrevista este martes con Cristóbal Montoro (casi coincidente con la que han celebrado Puig y la ministra García Tejerina y con la entrevista a Rajoy), ha anunciado que una vez celebraba la manifestación del 18N su partido enviará un “manifiesto” a sindicatos, patronal y partidos políticos valencianos en el que propondrá iniciar una negociación conjunta con el Ministerio de Hacienda de cara a fijar los objetivos valencianos en los Presupuestos Generales del Estado para 2018.

Objetivo, desactivar la manifestación del 18N

Isabel Bonig, que intenta quitar razones a la manifestación del sábado a la que su partido no acudirá, ha celebrado esta entrevista con el titular de Hacienda, que es justo lo que no consiguieron los empresarios de la CEV.

El panorama previo a la cita del 18N es de momento el siguiente: convocan los sindicatos de izquierda, secunda el Botànic y Les Corts, y se suman CEV y Ciudadanos (a pesar de las reticencias de Albert Rivera). Y contraprograma el PP, para disgusto de todos los demás.

La táctica de los populares estaba siendo hasta ahora publicar una serie de vídeos en los que recuerda que la responsabilidad del actual sistema de financiación autonómico es del PSOE de Rodríguez Zapatero y que ellos se opusieron en su momento a la aprobación de un modelo que perjudica claramente a los valencianos. Y en los que, ya de paso, preguntan qué hacen los empresarios manifestándose con algunos radicales.

En este sentido hay que recordar que asociaciones próximas a la CUP han anunciado su adhesión a la marcha. Entre los organizadores también ha cundido un cierto temor en las últimas horas a que algunos incontrolados puedan promover algún tipo de algarada que pueda devaluar la reivindicación de una financiación justa para los valencianos. Tanto, que hasta Ciudadanos -tras los toques de atención de Albert Rivera a Fernando Giner de los que informó ESdiarioCV- podría reconsiderar su participación.

La patronal autonómica CEV era en principio partidaria de limitar la acción reivindicativa a negociaciones de despacho en Madrid. Pero al no conseguirlo ni con Montoro ni con Sáenz de Santamaría decidió sumarse a la manifestación. Sin embargo los grandes empresarios de AVE (tan volcados en actos públicos a favor del Corredor Mediterráneo) no irán de manera colectiva a esta cita, simplemente han dado libertad de acción a sus asociados para acudir o no.

 

 

 

 

 

 

 

 

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