05 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

En el PSOE solo hay corruptos buenos y otras nueve excusas ridículas de Ábalos

Los socialistas tratan a duras penas de librar a Pedro Sánchez de las consecuencias políticas de la sentencia de los EREs y limitar los daños al PSOE andaluz de Susana Díaz.

El PSOE ha puesto en marcha el operativo de control de daños tras la durísima sentencia de los ERES, con el objetivo de que salpique lo menos posible a Pedro Sánchez. Objetivo harto difícil teniendo en cuenta que él llegó a La Moncloa por una moción de censura contra la corrupción

En Ferraz consideran que, si acaso, debe pagar las consecuencias políticas Susana Díaz, la líder de la que un día fue "La PSOE", cuyos dirigentes tratan de digerir a esta hora el amargo fallo del tribunal. 

El secretario de Organización de los socialistas, José Luis Ábalos, compareció este martes por la tarde para dar las líneas maestras de un argumentario que en las próximas horas y días todos los cargos del PSOE recitarán como un padrenuestro.

Primero, siempre según Ábalos: "No es un caso del PSOE", sino de "antiguos dirigentes" de la Junta de Andalucía. En concreto 19, de los que dos, José Antonio Griñán y Manuel Chaves, fueron nada menos que presidentes. 

Segundo: tampoco es un caso del Gobierno. "Son hechos muy ajenos al Gobierno actual que ocurrieron entre 2000, 2001 y 2009. Este Gobierno no estaba", sostuvo el también ministro de Fomento en funciones. 

Tercero: aunque la sentencia sostiene que los sucesivos gobiernos del PSOE repartieron casi 800 millones en ayudas públicas de forma irregular, según Ábalos no hubo blanqueo ni "enriquecimiento personal". Se lo gastaron en cocaína y prostitutas, no en confeti para el cumpleaños de su hijo como Ana Mato. Hay que concluir que en el PSOE solo hay corruptos buenos. 

Cuarto: Pedro Sánchez por aquel entonces era un pipiolo político, "solo un concejal del PSOE en la oposición en el Ayuntamiento de Madrid", según Ábalos

Quinto: "Ninguno de los condenados ocupan ningún puesto en el PSOE, y ni siquiera están afiliados". No obstante cabe recordar que, sobre todo Chaves, se resistió a dejar su escaño en el Congreso hasta que el Tribunal Supremo le hubo atribuido delitos concretos.

Sexto.: esto no tiene por qué afectar a las negociaciones de Sánchez para la investidura y el Gobierno de coalición con Unidas Podemos porque, palabra de Ábalos, "el PSOE no ha sido condenado".  

Séptimo: pobre del que se atreva a comparar este caso con Gürtel, que motivó la moción de censura contra Mariano Rajoy. "Lo importante es no banalizar la corrupción, no contrastarla comparando una con otra", según el secretario de Organización de los socialistas.

Octavo: Sánchez nunca envió un mensaje del tipo "sé fuerte" a Chaves ni a Griñán, recordó Ábalos. Que se sepa, claro. Aunque el ahora presidente en funciones sí mostró públicamente su confianza en la "honestidad y honorabilidad" de ambos.Ahí están las hemerotecas.

Noveno: han pasado diez años, una década entera, y eso según el secretario de Organización del PSOE es un mundo. 

Y décimo: la sentencia es casi un alivio para el PSOE, o eso pretendió aparentar su número tres al proclamar desde Ferraz: "A partir de ahora ponemos punto final a este serial que ha durado nueve años de explotación por parte del PP, como elemento compensatorio de sus tramas de corrupción", zanjó. 

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