19 de octubre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez busca apuntarse un tanto con el tabaco y perseguirá ahora a las terrazas

El Gobierno asegura que ha habido un "relajamiento" en la lucha contra el tabaquismo en los espacios públicos y anuncia que se va a volver a carga con mucha más contundencia.

La eliminación de tabaco en los espacios públicos fue uno de los éxitos de los aún sigue presumiendo José Luis Rodríguez Zapatero. Y parece que Pedro Sánchez quiere aprovecharse ahora de ese legado exitoso para atribuírselo dándole una vuelta de tuerca más a la prohibición de fumar.

Así, su Gobierno, a través de la ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, ha reclamado que no se fume en terrazas cerradas, lugares públicos, despachos y centros deportivos en los que está prohibido según las leyes contra el tabaco de 2005 y 2010.

"Se deben cumplir las vigentes legislaciones y que no haya relajos en sitios donde está prohibido fumar. Hay que cumplir la Ley", ha exigido Carcedo en declaraciones a los medios tras los resultados de la encuesta de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), que recoge que hasta el 60 por ciento de los españoles considera que se sigue fumando en terrazas cerradas pese a estar prohibido.

En el interior de los coches con niños

Carcedo ha reconocido, igualmente, que el Ministerio sigue valorando el veto al tabaco en coches con niños a bordo, así como "algunos lugares que no cubrió la Ley de 2010". "Se está estudiando en aquellos espacios en los que hay evidencia de que es eficaz prohibir fumar", ha avanzado, al ser preguntada con motivo del Día Mundial sin Tabaco, que se celebra este viernes.

 

En cualquier caso, y antes de promover una regulación al respecto, ha instado a la "responsabilidad" de las personas que fuman en presencia de niños. "Hay sobradísma evidencia de que es perjudicial para la salud, y más en el caso de menores. Hay que hacer un llamamiento a la responsabilidad de los padres sobre sus hijos, que también tienen derechos", ha argumentado.

Las multas vigentes

La Ley Antitabaco prevé multas económicas muy distintas en función de quién sea el responsable, de dónde sea la infracción y de cuál sea el fin de la permisividad. Las leves se imponen al denunciarse a fumadores que de forma voluntaria se saltan la prohibición de no consumir tabaco en el interior de los establecimientos. La cuantía de estas sanciones es de 30 euros.

En cuanto al resto de sanciones, consideradas de carácter grave, la responsabilidad recae sobre el titular de establecimiento por permitir fumar en el interior, a sabiendas de que no está permitido y de que hacerlo supone vulnerar la ley. La cuantía suele establecerse en 600 euros, ya que se aplica el mínimo contemplado por la norma, excepto en el caso de que exista reincidencia.

Las infracciones leves se sancionan, pues, con multa de 30 a 600 euros, salvo la consistente en fumar en lugares prohibidos, que será sancionada con multa de hasta 30 euros si la conducta infractora se realiza de forma aislada. Las graves llevan aparejada una multa desde 601 euros hasta 10.000 euros, y las muy graves, desde 10.001 euros hasta 600.000 euros.  

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