15 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Sánchez acepta como negociador a un imputado por encabezar la revuelta catalana

Fuera las caretas, definitivamente. El PSOE no solo acepta negociar de tú a tú con ERC la investidura, sino que lo haga el gran ideólogo de la independencia en nombre de Junqueras.

El Gobierno de España se decidirá en la prisión de Lledoners, donde cumple Oriol Junqueras condena por sedición y malversación. Ésa es la consecuencia de la decisión del PSOE de negociar la investidura de Pedro Sánchez, ya sin tapujos, con ERC, el partido con el que muy probablemente tendrá que pactar de nuevo dentro de unos meses, cuando haya Elecciones en Cataluña, para darle la Generalitat

Pero hay algo más, que probablemente genere una tormenta política y que, en todo caso, le quita la careta del todo al líder socialista: en la "mesa de partidos" que en realidad va a impulsar el PSOE con ERC, se sentará uno de los "cerebros" de la sedición de la Generalitat contra el Estado, de nombre Josep María Jové.

Para encontrar un símil, Jove es para Junqueras lo que Torra para Puigdemont: su más fiel escudero, incluso por delante de celebridades como Marta Rovira, Pere Aragonés o Gabriel Rufián, y a él le encomendado sentarse a negociar oficialmente la investidura con Ábalos y Lastra y el delegado de Iceta en la negociación, Salvador Illa.

En un tablero paralelo, por cierto, al que también configurarán Carmen Calvo y Aragonés, los dos vicepresidentes, dándole aún mayor apariencia de bilateralidad a las negociaciones.

 

Pero Jové añade algunas virtudes al independentismo que Torra, más impulsivo, parece no tener: no solo apoya sin fisuras todo lo hecho por ERC, sino que además lo diseñó y anotó. Fue en su casa donde se encontraron dos de las pruebas clave para juzgar a nueve cabecillas del Golpe: una libreta Moleskine donde se anotaron todos los pasos y planes para lograr la independencia unilateral y el documento "Enfocats", la precisa guía del separatismo para romper ilegalmente con España.

Es decir, Jové era formalmente el número dos de Junqueras en la Consejería de Economía en la que se produjo el mayor brote de violencia cuando la Guardia Civil acudió a registrarla en septiembre de 2017; pero sobre todo fue y es el encargado de diseñar la ruptura con la Constitución por la vía de la imposición a la fuerza.

Con él se sentará de igual a igual la delegación socialista, desesperada por lograr el apoyo de los 13 diputados de ERC a la investidura de Sánchez, que una vez más vuelve a hacer la jugada de siempre.

Si en 2018 pasó en unos días de pedir el endurecimiento del delito de rebelión a impulsar una moción de censura contra todo el separatismo; ahora ha olvidado sus advertencias electorales sobre el 155 para negociar la propia presidencia con ellos.

 

 

Tan evidente fue la participación en el Golpe del ahora negociador con Sánchez que en las pesquisas de la Guardia Civil que finalmente le sirvieron al Tribunal Supremo para condenar a Junqueras, los Jordis y medio Gobierno de Puigdemont, se le señalaba en el centro de las reuniones "con personas vinculadas al proceso independentista y que giraron en torno a la hoja de ruta, al referéndum, a las leyes de desconexión, a las estructuras de Estado y a la estrategia de desobediencia".

 

 

O de ésta, recogida entre las 243 evidencias acumuladas por la investigación judicial para reconstruir el pulso de las instituciones catalanas contra la Constitución puesto en marcha desde 2015,que resume la filosofía de Enfocats:

"Establece los pasos a seguir para declarar la independencia, proclamar el Estado propio, activar las estructuras de Estado en que aquel debía sustentarse e iniciar el proceso constituyente. En esa hoja de ruta cada detalle y cada actor resultaban importantes, cuando no imprescindibles, para la consecución de semejantes objetivos".

¿Indultos y algo más?

Jové, íntimo de Junqueras y responsable de dar orden "legal y jurídico" al desafío, se sentará con los delegados de Sánchez sin que se sepa exactamente a cambio de qué le harán presidente:

"Todo dentro de la legalidad", repite machaconamente el PSOE para tratar de tapar el escándalo que para muchos supone negociar con ERC. Pero nada dice de indultos y otras prebendas que los socialistas tienen en su mano conceder al hombre que más representa a Junqueras, el gran mártir del procés.

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