30 de septiembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Uno de los grandes amigos de Gistau toca el corazón de los suyos 6 meses después

David Gistau.

David Gistau.

Amigo, periodista y compañero, ha logrado emocionar a propios y extraños en una columna cercana y cotidiana en la que no ha querido olvidarse de su compadre en estos tiempos inciertos.

Cada vez son más los españoles que miran con recelo cómo se desarrollan los acontecimientos este verano y Pedro Simón, fiel a su estilo cercano y cotidiano, reflexiona en su columna de El Mundo que esta vez "no es la salida de vacaciones lo que nos atribula" ni "el mapa de agosto lo que nos ocupa" sino el "imposible regreso a septiembre".

Y se refiere a ese septiembre hecho hasta ahora de cuatro o cinco cosas seguras como "la fila de los niños arracimados en el primer día del curso, el retorno presencial al dogal del curro, ir todos juntos al estadio para ver al Aleti, el abuelo jugando a las cartas en el centro de mayores, quedar con David...". 

A su juicio, lo que no extraña es precisamente "ese plano cifrado que será la vuelta" y "el regreso a lo de siempre que será lo de nunca" porque "el septiembre más incierto de la historia asoma allí al fondo como la boca de un túnel por el que habrá que pasar a oscuras".

Se pregunta en voz alta, por ejemplo, "cómo serán las clases de los hijos (y si serán) y si servirán tan poco como las de abril y mayo", "cómo distinguiremos la tos de toda la vida de la tos de todas las muertes", "si con el teletrabajo vendrá el teledespido. Si con la muerte vendrá el telepésame. Si con la nueva costumbre vendrán la telecelebración, la telequedada, el televoto y la telementira"... o "cuántos muertos nuevos vendrán con el salto atrás del otoño".

Duda de si también serán irreconocibles octubre y noviembre, e incluso de si quedará abolida la Navidad, de "si abrazaremos a la madre antes de tiempo o llegaremos al abrazo demasiado tarde"... 

 

Y todo ello en un año duro en el que "el 9 de agosto se cumplirán seis meses de la muerte de David Gistau". Sin embargo, recuerda sobre su amigo periodista, "a veces seguimos quedando a comer. Jero y yo pedimos mesa para tres y comemos los dos, con su asiento ahí vacío". "Qué raro va a ser septiembre", concluye.

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