11 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Manuel Azuaga, el banquero andaluz tras el mayor "expolio" a Castilla y León

Manuel Azuaga, presidente de Unicaja.

Manuel Azuaga, presidente de Unicaja.

Desde los papeles de Salamanca no se vivía nada parecido. La Fundación Obra Social Caja Castilla y León batalla legalmente para devolver "a casa" bienes culturales por valor de 100 millones.

Desde los papeles del Archivo de Salamanca, el patrimonio de Castilla y León no era objeto de un litigio de proporciones tales como el que hoy enfrenta a Unicaja, la entidad presidida por Manuel Azuaga, con la Fundación Obra Social de Castilla y León (Fundos).

En juego hay 100 millones de euros por una disputa sobre el reparto de la herencia, cultural e inmobiliaria, de las antiguas cajas castellanas y leonesas que ahora está en manos del titular del Juzgado de Primera Instancia número 9 de León.

Éste acaba de empezar a citar a los 21 testigos y dos peritos solicitados por las partes, que prestarán declaración de forma telemática entre los días 27 y 29 de julio. Entre ellos, el propio Azuaga y el anterior presidente de Unicaja (hoy lo es de su fundación) Braulio Medel. Por más que sus abogados intentaron evitarles ese trago. 

Fundos acusa al banco malagueño de haber "expoliado" bienes de un valor incalculable de Castilla y León bajo el mandato de Azuaga aprovechando el desmembramiento del que fue objeto Caja España Duero cuando hubo de ser intervenida. 

En concreto, más de 600 cuadros entre los que hay obras de Joaquín Sorolla, Antonio Tàpies y Zacarías González, Federico de Madrazo, uno de los cinco únicos manuscritos que se conservan del Rey Alfonso X el Sabio, dibujos del poeta Rafael Alberti, mobiliario del siglo XVIII, 19 pianos de cola... En total, 10.000 obras de arte y más de una treintena de inmuebles, entre ellos un teatro en Salamanca. Una colección de tesoros que en Castilla y León solo supera la Iglesia.

En el año 2011, en plena crisis, Caja España Duero (la fusión resultante de las cajas de Palencia, León, Valladolid, Zamora, Salamanca y Soria) se escindió en dos: el Banco Ceiss se quedó con la parte financiera y, por otra parte, la obra social y los montes de piedad quedaron en manos de la Fundación Obra Social de Castilla y León (Fundos). 

En noviembre de ese mismo año las partes decidieron los términos del reparto, como quedó reflejado en el asiento Escritura de segregación de negocio financiero y constitución del Banco de Caja España de Inversiones Salamanca y Soria SA en el Registro Mercantil. 

Según dicha escritura, la Fundación se quedaría con los bienes culturales para custodiarlos. El problema fue que para entonces a Fundos le quedaba un largo desarrollo legal como fundación.

En paralelo, en abril de 2014 Unicaja adquirió Banco Ceiss y puso al frente a Manuel Azuaga, un banquero malagueño de amplia trayectoria y con fuertes vínculos con el PSOE de Andalucía (fue, incluso, presidente de Aena en tiempos de la ministra socialista Magdalena Álvarez).

Según denuncia la Fundación Obra Social Caja Castilla y León, Azuaga aprovechó la confusión para firmar dos escrituras de subsanación y trasvasar a Unicaja bienes que, en realidad, y según las escrituras originales, correspondían a la fundación. Cometiendo así una ilegalidad porque el firmante ni siquiera tenía potestad para ello, según Funcos

Esta última decidió presentar una demanda en abril y desató la ira de Unicaja y de Azuaga, según la cual fue Funcos la que decidió el reparto. Ahora ambas partes dirimirán sus diferencias en un juzgado.

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