06 de junio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Montero se inventa nuevos impuestos para sacar dinero a la desesperada

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero

El Gobierno prepara más "palos fiscales" con las excusas más peregrinas para camuflar una evidencia: la economía no marcha y sus promesas necesitan dinero urgente.

Pedro Sánchez necesita dinero, a la desesperada: los ingresos del Estado no crecen, el déficit crece, los subsidios se disparan y el mercado laboral y la economía empiezan a tiritar. Es el peor contexto, el menos indicado para meterle la mano en el bolsillo a nadie. Pero eso es precisamente lo que hará.

Con las ayudas europeas en entredicho y un nuevo sistema de financiación autonómico pendiente, que hará a Cataluña más guiños que a nadie, el pacto entre el PSOE y Podemos ya preveía una amplia subida fiscal bajo el mantra de la "justicia distributiva", un eufemismo para tocar de una manera u otra la cartera a todo el mundo.

A las rentas altas subiendo el IRPF a partir de los 130.000 euros. Pero a todas las demás con los impuestos indirectos, la creación de nuevas tasas o la subida del carburante. Nadie se libra, y con las novedades que la próxima semana se empezarán a aprobar, menos aún.

 

No cambia el objetivo, sacar dinero de debajo de las piedras a costa de elevar la presión fiscal a límites asfixiantes (a los pagos al Estado hay que sumarle los impuestos indirectos y los cobros de Ayuntamientos y Autonomías). Pero si la excusa: ahora será el medio ambiente o hasta los hábitos de comida sana.

Así, el Ministerio de Hacienda de María Jesús Montero ha avanzado ya su intención de establecer un nuevo impuesto especial sobre el transporte aéreo y otro tributo para gravar los artículos de plástico de un solo uso destinados a contener y proteger bienes o productos alimenticios. Un suma y sigue.

La presión fiscal normativa en España es un 8% superior a la media europea, pese a que los salarios son más bajos

Hacienda explica, para escurrir el bulto, que estas medidas se enmarcan en el debate desarrollado a nivel internacional sobre la necesidad de dotar de mayor peso a los impuestos medioambientales para luchar contra el cambio climático, avanzar hacia una transición energética sostenible y promover la implantación y uso de tecnologías más respetuosas con el medio ambiente.

También a la "fast food"

Una coartada, idéntica a la que el Ministerio de Consumo de Alberto Garzón ya maneja para añadir otro palo al palo de María Jesús Montero: en su caso será en nombre de la comida sana, gravando la fast food, entre otras medidas. El tabaco también está en la lista.

Conviene recordar que la presión fiscal normativa en España es un 8% superior a la media europea, aunque los salarios sean mucho más bajos. Lejos de parar esa tendencia, con estas medidas se agravará para el ciudadano y también para el empresario: el Impuesto de Sociedades será, probablemente, el siguiente invitado a la fiesta.

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