21 de septiembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Rapapolvo al abogado "etarra" de Puigdemont por sus zancadillas contra Llarena

Puidemont y su abogado, Gonzalo Boyé, un habitual de las polémicas.

Puidemont y su abogado, Gonzalo Boyé, un habitual de las polémicas.

La Audiencia Nacional propina un severo varapalo al polémico letrado Gonzalo Boyé, al que ya el Colegio de Abogados afeó recientemente sus argucias. Por esto.

Varapalo judicial a Carles Puigdemont y a uno de sus abogados, Gonzalo Boyé, por sus argucias y malas artes. La Audiencia Nacional entiende que la demanda que el expresidente de Cataluña  impulsó en Bélgica contra el magistrado Pablo Llarena alegando parcialidad a partir de unas declaraciones que él había realizado, se presentó "en un evidente fraude de ley".

El auto, del que ha sido ponente el magistrado Alfonso Guevara, confirma no obstante que no se puede admitir la querella de Vox por rebelión contra la juez belga, el equipo de abogados que presentó la demanda y la traductora de francés que redactó las palabras alteradas de Llarena porque la Audiencia Nacional no es competente para investigar delitos cometidos en el extranjero si ni la víctima ni la Fiscalía impulsan actuaciones, y no es el caso.

De todas formas, para los jueces aquella demanda contra Llarena se presentó "en un evidente fraude de ley" pues "mediante el subterfugio" de invocar el Reglamento del Parlamento EuropeEuropeo y Consejo Europeo sobre competencia judicial, "la presentación en Bélgica de una demanda para exigir responsabilidad civil a un magistrado español trata de eludir la aplicación de esa normativa".

El tribunal se detiene también en la demanda en sí, y tras descartar que en la alteración de las palabras de Llarena -donde dijo "si es que se ha producido (delito)", se interpretó "sí se ha producido"- constituyan un delito de falsedad documental, exime además a la traductora, "que habría cumplido con exactitud el encargo" que se le hizo y señala al equipo de abogados.

"Se deduce de la documentación aportada que fue en la redacción de la demanda por el abogado de los demandantes donde se tergiversaron en un francés muy poco académico las frases entrecomilladas reales del citado magistrado, que se incluían en castellano tal y como fueron", dice la Sección Tercera de la Sala de lo Penal.

Un abogado condenado por terrorismo

Gonzalo Boye fue editor de la revista satírica Mongolia y secretario del Consejo de la editora del periódico de eldiario.es, pero lo que marca el currículo de este abogado nacido en Chile en 1965 es su condena por los secuestros, adjudicados a ETA, del empresario Manuel Revilla y del Manuel Prado y Colón de Carvajal, por los que fue sentenciado a 14 años de cárcel, de los que cumplió 6.

 

Como la práctica totalidad de los condenados, el hoy jurista se sigue declarando inocente, si bien el tribunal dio por demostrada su participación en los hechos. Entre otros casos sonados, como el 11M o Bárcenas, fue el abogado de Rodrigo Lanza, en prisión por matar a golpes en Zaragoza a Víctor Laínez, un hombre de 55 años al que agredió en las puertas de un bar por, según los testigos, llevar unos tirantes con los colores de la bandera española.

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