Los valencianos que ganan y los que pierden en el Congreso del PP

Decantarse por uno u otro candidato tenía un precio. Lo van a comprobar de inmediato los nombres propuestos para los equipos de cada candidato, pero también el PPCV.

La organización valenciana liderada por Isabel Bonig se había decantado mayoritariamente por Sáenz de Santamaría. Con excepción de Bonig, pero con inclusión de José Císcar y de Eva Ortiz, siempre asociados a la lideresa valenciana. Los adversarios de todos ellos estaban, desde antes de la votación, crecientemente eufóricos.

Con la victoria de Casado pierden los cargos orgánicos y triunfan los cargos institucionales más importantes del PPCV, dejando de un lado a los presidentes castellonenses Javier Moliner (Diputación) y Miguel Barrachina (partido). Es decir, mejoran en percepción para la nueva Génova el presidente de la Diputación de Alicante, César Sánchez, y los alcaldes de Alicante y Orihuela, Luis Barcala y Emilio Bascuñana

En cuanto a la agenda valenciana, en el primer discurso de Casado como presidente del PP ha estado el Pacto Nacional por el Agua y la enseñanza en lenguas cooficiales sin imposiciones, pero no la reforma del sistema de financiación autonómico ni a las infraestructuras. 

Los equipos de "elegidos"

Los elegidos por Pablo Casado y Soraya Sáenz de Santamaría para sus respectivos equipos sabían que se jugaban su futuro en este envite. Al menos en parte. La próxima semana comprobaremos en qué parte.

Aunque las voces de “unidad” se habían prodigado especialmente durante el discurso final ante el plenario de Sáenz de Santamaría, la integración en una única candidatura ha sido imposible. En palabras de un delegado valenciano, las presiones durante la noche del viernes han sido “de todos y en todas direcciones” a la caza de cada voto. Tal era la sensación de igualdad en las previas a la elección.

En este Congreso Sáenz de Santamaría abogó hasta última hora por la integración antes de votar, mientras que Casado anunció que integrará a miembros de la otra candidatura (y de las que no llegaron a la votación final, caso de Elio Cabanes y José Manuel García-Margallo) pero que lo hará después de conocido el resultado. Toda una potente señal para los indecisos que quedaran a media mañana de este sábado, que se sumó a la confesión en público de Sáenz de Santamaría de que “hoy estaría en tu lista Pablo, si me lo hubieras pedido”. Integrar antes o después, that was the question. Y va a ser, en todo caso, después.

La candidata había anunciado que su secretario general iba a ser Fátima Báñez, y que en su Comité Ejecutivo estarían el castellonense Miguel Barrachina y los alicantinos José Císcar y Eva Ortiz. Sin valencianos de Valencia.

Pablo Casado no ha fijado su propuesta de organigrama para dar margen a esa integración pendiente, pero sí ha asegurado que en su núcleo duro estarían -y estarán finalmente- el alicantino César Sánchez y la castellonense Begoña Carrasco. Sin valencianos de Valencia. No ha citado a Belén Hoyo, pero todo el mundo da por hecho que no se olvidaría de ella. Ni de Vicente Betoret

Para las respectivas Juntas Directivas, la candidata había propuesto a Rubén Moreno (Valencia), Mari Carmen Contelles (Valencia), y José Manuel Dolón (Torrevieja), y el candidato que ha resultado vencedor a Luis Santamaría (Valencia), y Pablo Ruz (Elche, ciudad de la que es la esposa de Casado).

Llama la atención la ausencia de noticias de Esteban González Pons, pese a la notable recuperación de personas con trayectoria que ha anunciado especialmente Soraya Sáenz de Santamaría. Tampoco Enrique Ortí, efímero miembro de la Mesa del Congreso, parece que de momento vaya a superar su día de gloria. González Pons, con todo, seguirá en la dirección por su cargo como portavoz del PPE.

 

 

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