10 de diciembre de 2019
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Puigdemont conspira contra Esquerra y condena a Torra a la cruda realidad

Torra y su consejero de Interior, Miquel Buch.

Torra y su consejero de Interior, Miquel Buch.

Waterloo "activa" a los diputados afines de Junts para forzar la dimisión del consejero de Interior, al que respalda Artur Mas y los convergentes. Los Mossos, otra vez el objeto de deseo.

Mientras las calles de Barcelona ardían víctimas de los CDR y asimilados, ardía también el independentismo gobernante. La guerra es total. En la Generalitat, entre Quim Torra y Pere Aragonés; es decir, entre Junts y ERC.

En el Govern, entre Torra y su consejero de Interior, Miquel Buch, jefe político de los Mossos. Y en Junts, entre la parte del grupo parlamentario que impuso el fugado de Waterloo y los diputados que aún siguen fieles al antiguo PDeCAT, cuyos hilos vuelve a manejar en la sombra Artur Mas.

Lo cuentan este miércoles varios medios catalanes. El objetivo de Puigdemont se llama ahora Miquel Buch, por la estrategia de los Mossos de colaborar con la Policía, una posición que defiende un sector de Esquerra que teme un inminente 155 que frustre las elecciones catalanas que planean sobre Cataluña y en la que los de Oriol Junqueras aspiran a tomar el control del secesionismo.

Aragonés forzó este martes la minicumbre de Torra de este miércoles para frenar la oleada callejera, en pánico ante el riesgo de que quede fuera de control. Y mientras, Puigdemont quiere la cabeza del consejero Buch, y para ello conspira con sus fieles en el Parlament, que encabezael vicepresidente de la Cámara, Josep Costa, uno de lo asiduos al casoplón del fugado en Bélgica.

De esa batalla larvada, en vísperas de un pleno decisivo en el Parlament, pueden depender muchas cosas en las próximas horas. Como aquella jornada en la que el expresident se debatió entre las elecciones anticipadas y el abismo. Entonces, venció el abismo.

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