21 de octubre de 2017 | DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Las imágenes de la desolación de los independentistas dan la vuelta a España

La decepción en las filas del independentismo (RTVE)

La decepción en las filas del independentismo (RTVE)

Tantas promesas se les habían lanzado desde la Generalitat, la ANC y Omnium, que los simpatizantes del secesionismo se llevaron este martes un jarro de agua fría que no esperaban.

Fueron apenas treinta segundos, poco menos de un minuto. El tiempo que transcurrió entre el anuncio de Carles Puigdemont de que asumía el mandato del 1 de Octubre para declarar la independencia y la oficialización de retrasar sine die la misma. Y en la Plaza de la Ciudadela o el Passeig de San Joan, donde se concentraron los simpatizantes de la ANC, Ómnium y la CUP, se pasó de la euforia desmedida a la absoluta desolación.

Y es que las cerca de 30.000 personas concentradas cerca del Parlamento catalán estallaron de alegría cuando el presidente de la Generalitat asumió que Cataluña sea independiente, pero este júbilo se ha tornado en silencio y silbidos cuando el jefe del Ejecutivo catalán ha dicho que quedaba en suspenso.

 

Rostros de decepción entre los simpatizantes de la ANC y Ómnium tras la marcha atrás de Puigdemont.

 

Las personas concentradas han seguido en silencio el discurso, en medio de aplausos en momentos clave como cuando se ha recordado a los heridos el 1-O, para estallar de júbilo cuando Puigdemont ha afirmado que asumía el mandato de que Cataluña sea un estado independiente en forma de república. Sin embargo, acto seguido, cuando ha apostado por suspender los efectos de la declaración, a la espera de iniciar un diálogo en las próximas semanas, la multitud ha reaccionado con algunos silbidos y un silencio mayoritario.

 

El momento clave: Puigdemont anuncia que la DUI queda en suspenso sine die.

 

Al final de su discurso la mayoría le ha refrendado con un aplauso aunque menos intenso que durante el discurso, en el que ha asumido que Cataluña sea un estado independiente, pero aplicarlo en diferido, y una gran parte ha ido abandonando el paseo sin esperar a las intervenciones de los grupos parlamentarios, con semblantes muy serios de contrariedad y perplejidad.

Acto seguido, al subir al hemiciclo la líder de Cs en el Parlament, Inés Arrimadas, se la ha recibido con gritos y abucheos, que también ha recibido el primer secretario del PSC, Miquel Iceta. El más criticado y pitado por los manifestantes ha sido el presidente del PP de Cataluña, Xavier Garcia Albiol, especialmente cuando ha dicho que no va a haber ninguna república catalana independiente, a lo que le han respondido a gritos de Independencia.

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