07 de julio de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Le preguntan al expresidente del Senado por sus plagios y responde con amenazas

Manuel Cruz, junto a un retrato de Pablo Iglesias

Manuel Cruz, junto a un retrato de Pablo Iglesias

Manuel Cruz se ha reubicado en una Comisión de la Cámara Alta, sin pagar precio por la copia de su manual, y revive ahora con este anuncio a sus detractores.

Manuel Cruz fue un efímero presidente del Senado, arrastrado por un plagio de una dimensión similar al de Pedro Sánchez, pero con un coste mayor, uno sigue siendo presidente del Gobierno; el otro no, aunque la pedrea no es mala: lejos de dimitir, preside ahora la Comisión General de Comunidades Autónomas de la Cámara Alta.

Y allí, en la plaza de la Marina de Madrid, le ha entrevistado el periodista Javier Caraballo en El Confidencial para sonsacarle sus primeras declaraciones en mucho tiempo sobre ese fraude académico, desvelado en ABC por Javier Chicote e incontestable con las pruebas documentales en la mano.

El catedrático de Filosofía de la Universidad de Barcelona desde 1986, copió al menos a nueve autores en su manual "Filosofía contemporánea", publicado en 2002 y reeditado en 2010. El político del PSC y profesor universitario pegó párrafos completos de manuales y otras obras de filósofos de reconocido prestigio, sin citar ni entrecomillar.

 

Cruz hizo suyos análisis de otros autores publicados hasta con décadas de anterioridad. Hay un mínimo de quince plagios, "claros y directos", según denunciaba el periódico el pasado mes de septiembre, aniversario de la difusión del plagio del propio Sánchez, envuelto en un desmentido oficial de La Moncloa merced a un supuesto análisis que, tal y como desveló ESdiario, nunca existió.

Sobre su caso personal, lejos de hacer contrición y disculparse, Cruz contraataca en la citada entrevista, en un tono de queja contra el periódico que reveló los hechos, aunque sin citarlo directamente en ningún caso.

"No creo que valga la pena volver a polémicas que informan más de los acusadores que del presunto acusado. En todo caso, le avanzo que he permanecido en silencio hasta ahora y que demostraré la inconsistencia de todo cuanto se me acusó en un artículo que aparecerá en el número de marzo de Letras Libres", advierte Cruz de manera críptica.

La España federal

Y añade, en un llamativo tono de autoridad moral, una reflexión sobre la mentira que al parecer no se aplica a sí mismo: "La consideración de la mentira puede servir como ejemplo: en la sociedad norteamericana, como vemos incluso en las películas, la influencia de la cultura puritana se trasluce cuando alguien, con tono grave, le reprocha a otro, ‘¡es que me has mentido!’, y comprobamos que la mentira está en el nivel más alto de las conductas reprobables".

Cruz está al frente ahora del proyecto federalista del PSOE, tantas veces anunciado por Sánchez pero nunca detallado. Tampoco lo hace el expresidente del Senado, aunque deja algunas ideas que, leídas entre líneas, permiten intuir por dónde va el proyecto del nuevo Gobierno.

"Si la nación es un término cultural, no hay ningún problema en aceptar que España es una nación de naciones. A fin de cuentas, ¿cuál es la diferencia entre naciones y nacionalidades, como recoge la Constitución?", apunta.

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