29 de noviembre de 2020
DIRECTOR ANTONIO MARTÍN BEAUMONT

Las autopsias que prohibió el Gobierno: "Eran pulmones convertidos en mármol"

Un paciente en Ifema.

Un paciente en Ifema.

Médicos de urgencias, forenses y personal de los servicios funerarios fueron conscientes en febrero de que el Covid-19 ya estaba matando masivamente y de forma fulminante.

 

Profesionales de servicios funerarios, médicos de urgencias, forenses y funcionarios de registros civiles confirman a ESdiario: el Covid ya mataba masivamente en febrero. Los certificados de defunción de enero, febrero y primera quincena de marzo confirman un aumento en torno al 40% de las muertes registradas por infecciones respiratorias respecto al mismo periodo de 2019 y a los años anteriores.

Según el INE, las muertes por enfermedades del sistema respiratorio en febrero de 2019 fueron 5.711. Este año, solo en febrero, se habrían producido en torno a las 8.000. Solo en el mes de febrero.

Este periódico ha accedido a decenas de certificados de defunción de distintos puntos de España correspondientes a los primeros meses de este 2020. En ellos se repiten reiteradamente como causa inicial, intermedia o inmediata de las muertes expresiones como “neumonía sospecha Covid-19”, “neumonía bilateral grave posible coronavirus”, “sospecha infección coronavirus Covid 19”, “sospecha infección por Covid 19”, “probable Covid”, “sospechoso Covid 19”… y así … por toda la geografía española.

En febrero hubo un torrente de muertes, afirman las funerarias

“Empezamos a detectarlo en enero, pero en febrero ya fue un torrente de muertes, especialmente en la segunda mitad”, cuenta un profesional de los servicios funerarios. “De toda España, los compañeros comentaban lo mismo. Infecciones respiratorias masivas y letales. Personas sin patologías previas que morían fulminadas en días u horas por neumonías basales bilaterales tremendas de origen vírico desconocido. Incluso sepsis respiratorias que son rarísimas y no habíamos visto en años”.

El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Cataluña.

 

Profesionales de los servicios funerarios han contrastado las muertes por infecciones respiratorias registradas en enero, febrero y primera quincena de marzo de este año con el mismo periodo de 2019. La conclusión es aterradora. Según la zona de España estas muertes aumentaron entre un 37% y un 45%. Sus estudios son extrapolables a toda España. “Fuimos conscientes de que algo estaba pasando. No era normal”, dicen.

Y, sin embargo, las autoridades sanitarias no lo detectaron, aunque el Gobierno y el Ministerio de Sanidad eran los responsables de gestionar la crisis desde el 30 de enero, de acuerdo a la Ley General de Salud Pública, artículo 14, a la que apeló el presidente Sánchez el sábado pasado por televisión hasta tres veces. En esa fecha, 30 de enero, la OMS declaró el brote global de coronavirus 2019-nCoV como “emergencia de salud pública de importancia internacional” (ESPII).

“Jamás había visto unos pulmones así de destrozados”. Lo cuenta un veterano forense que realizó autopsias en enero, febrero y primera quincena de marzo hasta que fueron prohibidas por el Gobierno. “Lo comentamos entonces en nuestros círculos profesionales. Solo podía ser el Covid. No había otra explicación a esos lóbulos, bronquios o bronquiolos que encontrábamos en las autopsias comprimidos y duros. Eran pulmones convertidos en mármol. Algo fuera de lo común”.

Un forense relata que el Covid-19 deja los pulmones destrozados

Muertes recurrentes y en poco tiempo por la misma causa de origen desconocido. “Eran neumonías fulminantes o EPOCs tremendos (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica). Los pacientes morían en apenas unos días sin responder al tratamiento”, coinciden varios médicos de distintos hospitales de España. “Casos, incluso, de muertes fulminantes en horas”, señala el responsable de un servicio de Urgencias.

El Gobierno reconoció la primera muerte oficial por Covid en España el 3 de marzo. Databa del 13 de febrero en Valencia. “¿Cómo no imaginaron aquel día que durante todo febrero el Covid ya estaba matando?”, se lamentan los profesionales sanitarios y funerarios consultados. “Nosotros ya lo veíamos”. “¿Por qué no reaccionó el Gobierno ese día de urgencia?”.

Dos días antes, 1 de marzo, la OMS había elevado a “muy alto” el nivel de alerta internacional. En los documentos de la OMS se dice que, en ese punto, “es inminente la pandemia y queda poco tiempo para organizar, comunicar y poner en práctica las medidas de mitigación planificadas”. Pero el Gobierno de Pedro Sánchez siguió autorizando e, incluso, promoviendo actos masivos como el 8-M y tardó dos semanas en decretar el estado de alarma. Fue un tiempo clave perdido.

A día de hoy, el Ejecutivo sigue considerando fallecidos por Covid solo aquellos casos de pacientes diagnosticados por un test. Sigue ignorando los no diagnosticados y las muertes en residencias o domicilios particulares pese a que, por ejemplo, la Comunidad de Madrid o Barcelona las han hecho públicas.

Distintas fuentes, cotejando certificados de defunción, licencias de enterramiento y registros civiles consideran que el número real de muertos sería, como mínimo, el doble del oficial que ofrece el Gobierno de Pedro Sánchez: por encima de los 40.000 muertos.

Como mínimo. Porque ESdiario ha accedido a registros de empresas funerarias y de servicios funerarios municipales de importantes ciudades españoles. En ellos se ve claramente que las muertes durante marzo y primer tercio de abril no solo doblaron, sino que triplicaron e, incluso, cuadruplicaron las muertes habituales. Aumentos, en algunos días, de un 450%. El Ejecutivo ha convertido a estas personas en cifras.

Comenta esta noticia
Update CMP